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sábado, 22 de enero de 2011

Historia: Los elefantes en la guerra



Cronología del uso de elefantes en la guerra

- 326 a. C. Batalla del Rio Hidaspes. Alejandro Magno se enfrenta a los elefantes indios.

- Entre 280 y 275 a.C. Pirro de épiro usa elefantes indios en la guerra contra los romanos y cartagineses. Los últimos abandonan los carros a favor de incorporar elefantes a partir de estas batallas.
- 279 a.C. Épiro usa elefantes indios contra Roma.




- 262 a.C. Primer uso de los elefantes por cartagineses contra los romanos el la Batalla de Agrigentum, en Sicilia. Primera guerra púnica.
- 255 a.C. Batalla de Adís. Gracias a nuevas tácticas de jántipo, con 100 elefantes al frente, vencen a 15.000 romanos frente a cartago.
- 218 a.C. Batalla de Trebia, 37 elefantes. Primera gran victoria de Aníbal contra Roma.2ª guerra púnica.

- 217 a.C. Batalla de Raphia entre Seleúcidas y ptolomeos. Eleantes indios en ambos bandos, 73 en los flancos de los ptolomeos y 60 en el ala derecha seleúcida, dejando unos pocos en el ala izquierda.(el nº 12 representa los elafantes)

- 206 a.C. Batalla de Ilipa, elefantes colocados al frente del ejército cartaginés contra Roma.

- 202 a.C. Batalla de Zama. Eleantes al frente, derrotados por los romanos.
- 190 a.C. Batalla de Magnesia.Elefantes entre las unidades de falange del ejército seleúcida, Antíoco asesorado por Aníbal le desoye y no los coloca al frente... pierde contra Roma.
- Imperio Romano: Los elefantes africanos forestales son extinguidos por los romanos, ya que eran muy usados en el circo.

Elefantes de Aníbal:
http://www.youtube.com/watch?v=0gbPIyCuGTA&feature=fvw

http://www.youtube.com/watch?v=fCo7HOoYeBg

Enlaces sobre elefantes en la guerra:

http://books.google.com.ar/books?id=Y0sqI1fxfnMC&printsec=frontcover&dq=War+Elephants#v=onepage&q=&f=true
http://www.mundohistoria.org/node/167
http://es.wikipedia.org/wiki/Rep%C3%BAblica_Cartaginesa
http://es.wikipedia.org/wiki/Ej%C3%A9rcito_de_Cartago
http://www.clickfire.com/military-use-of-elephants-in-the-greek-and-roman-period/
http://www.blueplanetbiomes.org/african_forest_elephant.htm
http://losmasgrandesdelahistoria.blogspot.com/2009/12/elefantes-de-guerra-en-la-antiguedad_04.html

Elefantes Indios usados por epirotas, seleúcidas y ptolomeos:



Los elefantes indios estaban equipados con torres de madera, y pieles con escudos como protección, y portaba un guía mas 2-3 soldados con lanza larga o sarissa, arco y jabalinas.

Algunos elefantes podían ir con protección acorazada, naturalmente los mas pesados.

Elefantes en el ejército cartaginés:



A diferencia de los elefantes africanos (Loxodonta africana) o indios (Elephas maximus), los cartagineses utilizaron al elefante de la selva (Loxodonta africana cyclotis), de unos 2-2,5 metros hasta la cruz, mucho menores que aquellos. Por esta razón, no llevaban hombres armados,
protegidos por torres o no; tan sólo un guía (cornaca), normalmente númida, sentado en el cuello del animal, al que controlaba con una vara, los píes y la voz.Cartago, tras su enfrentamiento contra Pirro en Sicilia, empezó a nutrirse de elefantes, cazándolos en las regiones del Atlas, domándolos y entrenándolos para la guerra; ya que el mantenimiento de una manada, incluyendo las crías no aptas para la guerra, era demasiado costoso. Los utilizó por primera vez en el 262 a.C. en la batalla de Agrigento.Eran empleados para cargar con fuerza y desordenar las líneas enemigas. Podían ser colocados en el centro para desordenar las filas de infantería enemiga (como en Bagradas, 255 a.C., o Zama 202 a.C.), o en las alas, para luchar contra la caballería (como en Trebia, 218 a.C.), que además, si no estaba bien entrenada y habituada al olor de los paquidermos, se negaba a luchar contra estos. Tras el caos que crearían, eran secundados por infantería o caballería, respectivamente, aprovechando el desorden en el enemigo. Constituían un arma en si mismos, pudiendo cornear a los enemigos con los colmillos, pisotearlos, o elevarlos con su trompa. A diferencia de lo que ocurriera en los reinos helenísticos, los elefantes cartagineses carecían por completo de protección, no obstante, la piel de elefantes es muy
gruesa (unos 2,5 cm.) lo que los hacía difícil de herir.

Como se ha dicho en muchas ocasiones, constituían un arma de doble filo, puesto que al ser heridos, o morir su guía, podrían volverse incontrolables y cargar contra sus propias filas. Por ello, Asdrubal Barca, hermano de Anibal, incorporó para los guías un martillo y un cincel, para matar a los elefantes en estampida atravesando su espina dorsal.

No obstante, también hay documentado que los cartagineses compraron elefantes indios a los ptolomeos inicialmente, junto con mahouts indios que los adiestraron, pero su elevado coste y la
presencia de elefantes africanos hizo que pronto se decantaran por estos últimos.




(en estos grabados podreis ver que los elefantes que salen con la torre no son africanos, sino indios. Se diferencian facilmente porque los indios tienes las orejas más pequeñas y son más grandes... de hecho, parece haber un elefante indio junto a un africano en la segunda imagen)

Se dice que en los establos de Cartago había un espacio para 300 elefantes de guerra.

Batalla de Agrigento (262 a. C.) Lo extraño es que los elefantes combatieran en segunda línea. Esto hace pensar que quizá se utilizaran como plataformas de arqueros más que como antiguos «carros de combate», pues en segunda línea no podían embestir al rival, y, sin embargo, permitían a los arqueros situados en su grupa una línea de tiro directa hacia el enemigo. Esto nos hace suponer, que la mayoría de los elefantes en esta batalla eran indios...

Tomado de la wikipedia:

"Cartago obtuvo inicialmente algunos elefantes asiáticos a través del Egipto Ptolemaico, que también le proporcionó conductores indios base del futuro cuerpo de mahouts. Estos elefantes, de gran tamaño - alrededor de 3 metros de altura desde la pezuña hasta el hombro - podían ir equipados para el combate con una estructura de torre en la grupa, aunque no todos ellos solían llevarla. En este caso, su guarnición estaba formada por cuatro hombres: El mahout o conductor, generalmente de raza númida. Abrazaba al elefante protegiéndose con sus grandes orejas. Contaba con una aguja para espolear al animal, que podía clavar en su nuca si el paquidermo enloquecía.

En la torre viajaban otros tres soldados: un arquero, un lancero equipado al modo hoplita y un oficial. Algunos comandantes púnicos gustaban de dirigir la batalla desde lo alto de un elefante, como el propio Aníbal al inicio de su campaña italiana.

Pero los púnicos no podían abastecerse permanentemente de animales indios, y capturaron elefantes africanos, en el área del Sáhara. Se trataba de la especie de elefante forestal, hoy extinguido, de menor tamaño que los asiáticos. Su pequeño tamaño impedía la colocación de la torre en la grupa, de modo que se destinaron a labores de choque, siendo controlados por un único mahout.

El mantenimiento y el desplazamiento de los elefantes en campaña era complicado. Polibio relata las dificultades que el ejército de Aníbal tuvo para conseguir hacer atravesar el Ródano a sus elefantes, que se vio obligado a construir un puente de barcas y balsas. Sin embargo, al
hundirse la construcción los animales cayeron al agua y acabaron atravesando el río respirando con ayuda de su trompa.

Al cruzar los Alpes, Aníbal sólo pudo contar con los elefantes supervivientes de la Batalla del Trebia (218 a. C.), dado que la mayoría murieron en el transcurso del crudo invierno del 218-217 a. C.

Durante la Batalla de Adís, Polibio dice que «Cartago tenía puestas sus principales esperanzas en la caballería y los elefantes». Esta afirmación será una constante durante la totalidad de las dos primeras guerras entre Roma y Cartago".

Tomado de la web losmasgrandesdelahistoria:


"Cada elefante tenia nombre propio (por ejemplo, Áyax, Patroclo, Nicón y el celebre Surus, montura de Anibal). El cornaca se sentaba en el cuello del animal y le controlaba con la voz, la presión de los dedos de los pies en las orejas y el ankush (harpe, custis), una vara con un
gancho que sobresalía del asta ligeramente hacia abajo desde la punta. A los cornacas suele representárseles con casco pero sin armadura, un hecho extraño, ya que eran un objetivo evidente para las flechas y jabalinas del enemigo. Los artistas tal vez los retrataron de este modo
porque así se mostraban en los desfiles, aunque no fuera este su aspecto en la batalla. Estaban equipados con armas personales de autodefensa, pero sus verdaderas armas eran los elefantes. A
menudo, los cornacas eran conocidos como “indoi” (indios), aun cuando en su mayoría no procedieran del subcontinente. Naturalmente, los indios enseñaron a los occidentales las técnicas necesarias para el adiestramiento de los animales, y muchos cornacas se trasladaron con
ellos al oeste. Los elefantes a menudo estaban adornados con elaborados arreos y cencerros, el mejor modo de impresionar a los enemigos con su esplendor. A veces se empleaban testeras e
incluso armaduras para el cuerpo de los animales, y los colmillos se completaban con puntas de hierro u hojas de espada. En las primeras batallas, los cornacas luchaban solos, o con un guerrero sentado en el lomo del elefante, pero desde principios del siglo III a.C., los reinos
macedonios empezaron a equipar a sus elefantes con “thorakia” torretas de madera protegidas con escudos a los lados y sujetas en el lomo del animal por cadenas que pasaban alrededor del vientre, el frente o los costados del animal. Desde la “thorakia” combatían de dos a cuatro
hombres armados con arcos, jabalinas o largas lanzas. Sin embargo, los cartagineses no adoptaron la práctica, tal vez porque sus elefantes africanos eran demasiado pequeños para soportar fácilmente estas estructuras.

En batalla, los elefantes se mantenían a veces en reserva o se disponían en la línea principal de batalla, pero la táctica habitual consistía en desplegarlos en la primera línea de batalla, donde podían romper las formaciones del enemigo, ya fuera pisoteándolas directamente o
haciéndolas vulnerables a los ataques inmediatos

A menudo se empleaba una guardia de tropas ligeras desplegada con cada elefante para protegerlo de los proyectiles enemigos y aprovecharse de su labor. Los caballos no acostumbrados a los
elefantes se espantaban al ver y oler a estas bestias, y los hombres sin experiencia en tales lides también se sentían aterrorizados. La victoria del rey seléucida Antíoco I contra los gálatas (unos celtas que habían invadido Anatolia poco antes) en el año 275 a.C. se atribuye a
sus 16 elefantes. La presencia de las grandes bestias extendió el pánico entre la caballería y los carros enemigos que, al retirarse, arrastraron a su propia infantería. Contra adversarios humanos individuales, un elefante podía utilizar sus propios movimientos de lucha, levantando al
atacante en el aire con la trompa, aplastándolo entre la frente y la trompa enrollada, corneándolo con los colmillos, derribándolo para pisotearlo o (en los elefantes indios) aplastándolo con las plantas de los pies. Por ultimo, los elefantes servían asimismo para derribar fortificaciones, tirando de las almenas con la trompa y abriendo huecos en los muros.

Aun con toda su posible eficacia, los elefantes tenían también graves inconvenientes. La tensión de la cautividad y, en especial, el brutal entrenamiento necesario para acostumbrar a un animal esencialmente apacible a la visión y los ruidos de la batalla, despertando su furia animal por el acto de matar, debió reducir el tiempo de vida de los animales, como sucede también hoy con los elefantes cautivos en circos y parques zoológicos. Ello, a su vez, significaba que los elefantes de guerra suponían un gasto muy elevado, de forma que una quinta parte de la manada podía perecer por causas naturales durante el transcurso de una década. Se necesitaba sustituirlos constantemente para mantener los rebaños, pero la India y el este o el noroeste de

África estaban lejos de los centros de la civilización mediterránea.Probablemente se produjeron intentos de cría; el rey Pirro de Épiro llevo al menos una cría a la batalla de Benevento en el
año 275 a.C. Pero criar elefantes en cautividad es difícil y costoso, incluso hoy en día; y probablemente lo fuera también en la Antigüedad. Basta pensar en la dificultad de mantener un
rebaño de animales cuyos adultos comen al día 160 kilogramos de forraje. ".


Características de los Elefantes

Se trata del animal terrestre más grande que existe, con un tamaño que va desde los 6-7 metros y cerca de 3 metros de altura.

Pesan aproximadamente 3500 kg., aunque las hembras un poco más pequeñas que los machos. Poseen una gruesa capa de piel color grisáceo, con algunas cerdas y pelos poco desarrollados, siendo sólo largos en la punta de la cola.

Disponen de 2 “colmillos”, que son los incisivos, en la mandíbula superior. Estos colmillos crecen a lo largo de toda la vida; por ello, los animales más viejos los tienen más largos; son empleados para defenderse.



Existen dos tipos de elefantes: el africano y el asiático, con diferencias anatómicas bien visibles entre ambos.

El elefante africano tiene una cabeza de mayor tamaño, orejas más grandes, una trompa musculosa que termina en dos labios. Los incisivos son más largos. En las patas posteriores presentan 3 dedos y en las anteriores 5 dedos.



(Africano actual, en teoría no usado en la guerra)

El elefante asiático tiene la cabeza con la frente más abombada y en el centro superior presentan una hendidura, el lomo es más arqueado, su trompa es más lisa terminando en un solo labio. Las patas posteriores terminan en 4 dedos en lugar de 3 y las anteriores terminan en 5.




(Indio)

La trompa es el órgano más llamativo. Es extraordinariamente compleja, cumpliendo importantes funciones: la usan a modo de “mano” para sujetar objetos (comida, agua, etc.) y así llevárselos a la boca. La usan para refrescarse con agua; para comunicarse con sus pares mediante la
gesticulación. Obviamente es el órgano olfativo, sentido que tienen altamente desarrollado, aún más que el perro.

Además del olfato, otro órgano sumamente desarrollado es el oído; son capaces de comunicarse a través de grandes distancias emitiendo sonidos de baja frecuencia que no son captados por el ser humano.

Con el sentido del tacto, los elefantes captan información del suelo por las vibraciones emitidas, ya sea por otros elefantes, como así también las producidas por el curso del agua (tal vez a gran distancia) y las propias de los terremotos

Los elefantes son herbívoros, variando la dieta según el lugar donde habiten. Normalmente se los llama derrochadores, ya que incorporan más alimento del que pueden digerir (aproximadamente 220 kg de vegetales).

Son animales muy sociables y extraordinariamente inteligentes; se cree que son los únicos animales, después del hombre, que toman conciencia de la muerte, ya que respetan y realizan una suerte de ceremonia con los cadáveres de sus pares.

Viven en matriarcados, manadas compuestas por hembras emparentadas, sus crías, tal vez acompañadas de algún macho adulto, lideradas por la hembra de mayor edad que es la que recibe el
nombre de matriarca.

En cambio, los elefantes machos adultos son solitarios, en realidad, nunca se alejan demasiado de sus familias y las reconocen fácilmente cuando las vuelven a encontrar.

Para que estos animales se apareen, las hembras emiten sonidos que atraen a los machos; éstos son capaces de enfrentarse entre sí para ver quien gana (generalmente se cumple la regla de Darwin: gana el más fuerte).

La gestación dura aproximadamente 21-22 meses y dan lugar a una sola cría, que pesará cerca de los 100 kg. Son mamíferos, ya a los 6 meses incorporan alimentos sólidos.

Dado su tamaño, el elefante carece de depredadores. Sólo las crías pueden ser atacadas por leones, leopardos, cocodrilos y hienas.
Pero debe tenerse en cuenta que el principal enemigo del elefante es el hombre, ya que sus colmillos y su carne (en menor medida) son muy apreciados. Los primeros mercados de marfil (colmillos) estuvieron en Europa, el norte de América, Japón, Hong Kong, Singapur e India.
http://www.abcpedia.com/dibujos/elefante-bebe.jpg " border="0" alt="" />
(Un elefante bebé ya puede cargar con una persona)

Esta especie animal pertenece a la orden Proboscidea, específicamente a la familia Elephantidae.

Existen dos tipos de elefantes diferentes: los que provienen de Asia, lo cuales generalmente se pueden ver en los circos y en los zoológicos; y los originarios de África, de mayor tamaño y temperamento más violento.

Los elefantes posee una trompa que es una adaptación de la nariz, en la punta se encuentran los orificios nasales y unas extensiones musculares, la cuales utilizan como "dedos"; los elefantes
africanos posee dos extensiones y los asiáticos tienen una sola extensión.

Los colmillos de estos animales son dientes incisivos de la mandíbula superior. Son los únicos que poseen y crecen durante toda su vida; pero además tienen 12 molares y 12 premolares.

El Elefante Asiático (Elephas maximus)

Hace unos 10 mil años, este mamífero habitaba desde el Medio Oriente hasta el sur de la China, Indochina y las islas de Indonesia. Se puede distinguir de su pariente africano en el arco de la espalda; ya que éste tiene la forma de arco con el punto más alto en el centro de la espalda.

Las orejas no son tan grandes, y además en el centro de la parte superior de la cabeza tiene una hendidura. Hay otras diferencias entre estos parientes como el tamaño, el peso, el número de pezuñas, el número de costillas, entre otras.

Este elefante habita en cualquier tipo de vegetación, desde la llanura hasta la selva. Las hembras de esta especie se consideran adultas a partir de los 9 a 12 años y tienen un sólo hijo, y su gestación dura entre 615 a 668 días. Cuando son bebés pesan alrededor de 100 Kg.

Los paquidermos machos alcanzan la madurez entre los 10 y 17 años, pueden llegar a pesar unos 5.000 Kg., y medir desde la cabeza a la cola unos 7.9 metros de longitud.

Su alimentación consiste en hierba, corteza de árbol, hojas y raíces; un adulto puede consumir hasta 150 Kg. de comida diarios.

Este elefante ha sido animal de carga por milenios. Cuando se encuentra en estado salvaje, su domesticación es muy fácil.

Elefante Africano (Loxodonta africana)

Se encuentra en África, excepción de los desiertos más áridos; abarca todo el continente africano y el sur de Asia. Actualmente se localiza, en un grupo muy reducido, en el desierto del Sahara.

Se distingue del elefante asiático por su arco en la espalda, ya que tienen el punto más alto en los hombros o en la parte posterior de la espalda.

Habita en todo tipo de vegetación: sabanas, selvas, pantanos y regiones semiáridas. Las hembras normalmente tienen un hijo, aunque pueden tener dos; el período de gestación se extiende de 17 a 25 meses.

Su alimentación consiste de hierba, corteza de árbol y arbustos; pueden consumir 170 Kg. de alimentos diarios. Estos mamíferos se trasladan de acuerdo con la abundancia o escasez de comida. El macho adulto mide, aproximadamente, 8.8 metros de longitud y pesa unos 7.500 Kg. Se calcula que su longevidad es de 70 años.

A este animal se le ha domesticado pero su utilidad no ha sido aprovechada con la misma eficiencia o frecuencia que en su pariente el Elefante Asiático. Se estima que los de esta especie fueron usados por algunos ejércitos en Europa, al norte de África y el Medio Oriente
hace más de 2000 años.

Los elefantes y la memoria

La antigua creencia sobre la buena memoria de los elefantes fue confirmada por la ciencia.

Parece ser cierto dentro de los elefantes hembras viejas, que son las matriarcas de las manadas, el reconocimiento de rostros amigables. Esta hembra advierte a la manda si la visita es amiga o enemiga.

Estudios realizados en Kenya, sugieren que el elefante africano es capaz de reconocer el llamado de más de cien elefantes aún si han estados separados durante varios años.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Sussex, en Inglaterra, grabó comunicaciones de alta frecuencia de elefantes del Parque Nacional Amboseli, en Kenya.Estos llamados son utilizados por los elefantes para identificar a otros individuos y formar parte de una compleja red social.

Después de tomar nota de cuáles eran los animales que se reunían con mayor frecuencia y cuáles no, estos zoólogos hicieron escuchar a los elefantes los sonidos grabados y observaron su reacción.

Si los elefantes reconocían el sonido, respondían. Si no, lo ignoraban. El estudio, aparecido en la publicación New Scientist, descubrió que los elefantes son capaces de reconocer a miembros de por lo menos otras catorce familias. Eso equivale a alrededor de otros cien adultos.

También se descubrió que estos animales recuerdan durante mucho tiempo un llamado: por ejemplo, cuando se les hizo escuchar alguno de un animal muerto hasta dos años antes, respondieron y se
acercaron a la fuente del sonido.

Las conclusiones del estudio pueden tener implicaciones importantes para los esfuerzos de conservación, ya que los cazadores matan primero a los elefantes de mayor edad. Dicho estudio se hice en 2 familias de elefantes y tuvo una duración de 7 años.

Elefantes en peligro de extinción

Históricamente, los dos principales factores que han causado la disminución del número de elefantes africanos son: la demanda de marfil y los cambios en el uso de la tierra.

A principio de los 70, la demanda de marfil elevó el monto de marfil exportado de África y alcanzó niveles nunca vistos desde 1914. La mayoría del marfil que salía de África era tomando ilegalmente y cerca de un 80% de todo el marfil crudo comercializado provenía de la cacería de elefantes. Este comercio ilegal fue responsable de la reducción de las poblaciones de elefantes africanos hasta los niveles actuales.

Cuando la prohibición de marfil se puso en marcha en 1990, algunos países de África experimentaron una disminución de la cacería ilegal, especialmente donde los elefantes eran protegidos adecuadamente. Sin embargo, en países donde las autoridades de manejo de la vida
silvestre son subfinanciados económicamente, la cacería aún aparece como un problema significativo. Más aún, el aumento de uso de la tierra presiona el rango de población de estos animales, declinantes presupuestos de ley y la continua presión por la cacería por carne y por
marfil, han mantenido la cacería ilegal de paquidermos en algunas regiones.

Países como Botswana, Namibia, Sudáfrica y Zimbabwe han manifestado abogar por el comercio rigurosamente reglamentado del marfil no trabajado, como estrategia conservacionista. Según ellos, los ingresos de las ventas se emplearían para costear los programas de conservación del elefante y beneficiar a las comunidades locales. Sin embargo, diversos grupos de defensa del medio ambiente plantearon que esto no era aceptable y que el comercio de marfil debe seguir siendo ilegal.

La otra amenaza grave para la subsistencia del elefante es el cambio en el uso de la tierra y la consecuente fragmentación de su hábitat. La mayoría de los elefantes aún se extienden fuera de las áreas protegidas y el rápido crecimiento de las poblaciones humanas y la extensión de la
frontera agrícola, dejan a los elefantes por fuera de las zonas aptas para su sobrevivencia.

Esto ha generado un conflicto entre los hombres y la especie. Frecuentemente, los elefantes invaden los campos y destruyen cultivos. Cuando esto sucede se presentan muertes de parte y parte; la gente muere pisoteada mientras trata de proteger sus cultivos, y los elefantes que son heridos por las personas. Es predecible que si las poblaciones humanas continúan creciendo a través de los hábitats del elefante, la degradación y pérdida de estos llegará a ser la mayor amenaza para su sobrevivencia.

El otro elefante: elefante de la selva (Loxodonta africana cyclotis)

Este fué el tipo de elefante africano más usado por los cartagineses y númidas. Hoy está posiblemente extinguido, desde tiempos del imperio romano... y por ello no puedo poner fotos, aunque sí una moneda cartaginesa y un grabado:



Su pequeño tamaño, comparativamente con los elefantes asiáticos y el resto de elefantes africanos, no permitía colocar torres de arqueros en su parte superior, y eran usados para el combate cuerpo a cuerpo, pantalla de la caballería aliada, para dispersar jinetes enemigos cuyos caballos si no estaban acostumbrados se asustaban, y con efectos desmoralizadores... Podían alcanzar corriendo 45 KM/h.


(probable elefante africano de la selva)

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