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jueves, 24 de enero de 2013

Verrugas

Bajo el vulgar titulo de este post se esconde un motivo de consulta muy frecuente en atención primaria, ginecología y dermatología, como he podido comprobar en mis recientes rotaciones por estos servicios, así como por el Centro sanitario sandoval, específico de ITS.

Pero... ¿Qué es una verruga?

Como pesadilla de dermatólogos la gente llama verrugas a cualquier excrecencia que le salga en piel o mucosas, como queratosis seborreicas, acrocordones, pápulas fibrosas... Así, la expresión "doctor me ha salido una verruga" o "tengo un papiloma" no siempre se corresponde con la realidad.

Centrándonos en el título del post, diré que una verruga es una masa carnosa de un tamaño entre mm y cm, de coloración desde blanca a marrón oscura causada por una infección vírica. Los diferentes tipos de virus suelen tener apetencia por diferentes áreas corporales. Así, por ejemplo en zona genital pueden aparecer verrugas genitales, que suelen estar causadas por el famoso VPH (Virus del Papiloma Humano), sí, he dicho papiloma...



Verrugas genitales

Este tipo de verrugas suele asentar sobre pene, escroto, ingle, muslos, zona anal y perianal, faringe, labios, vulva, vagina, cérvix...

Se considera una enfermedad de transmisión sexual la transmisión del VPH, pero sólo un 10 % aproximadamente de personas que tengan el virus en su organismo llegan a desarrollar verrugas genitales. En la mayoría de los casos, haya manifestación visible o no, nuestro sistema inmune controlará el virus, de hecho los expertos estiman que el 75 % de la población está infectada.

En las mujeres es especialmente interesante este virus pues se asocian algunos tipos del VPH con la capacidad de producir tumores del cuello uterino . Por ello, ante citologías realizadas a mujeres por los ginecólogos o en atención primaria que resulten sospechosas, o exudados rectales realizados a pacientes que realicen coito anal, se debe investigar la presencia de genotipos víricos que estén relacionados con el cáncer.

Bien, pero... ¿cómo se diagnostican?

El diagnóstico es clínico, generalmente con simple inspección. Ante la sospecha del paciente, el médico examinará la zona afectada. A veces no hay duda, y cuando la hay puede aplicar ácido acético (vinagre) que dará una coloración blanquecina a la superficie de la verruga.

En las mujeres el médico puede realizar una colposcopia y/o citología, y en los pacientes que realicen coito anal un cepillado rectal y rectoscopia, si fuera necesario.



¿Cómo tratamos las verrugas?

Como ya se ha dicho, en la mayoría de los casos el sistema inmune controla la infección vírica e incluso ni siquiera salen verrugas, por lo que muchos médicos en niños o pacientes especialmente delicados prefieren no hacer nada y dar una oportunidad al organismo, especialmente si es un niño o anciano, si no se presenta en zona genital ni en una zona que produzca dolor o molestias de ningún tipo.

No obstante, existen muchos tratamientos, algunos requieren constancia y apenas molestan, y otros son muy eficaces pero dolorosos. Aún así, nada garantiza que la verruga desaparezca definitivamente y no vuelva a salir jamás, aunque suelen ir bien.

Así, podemos elegir si le hacemos un tratamiento en consulta al paciente quemando la verruga con nitrógeno líquido mediante crioterapia (muy usado en dermatología y en clínicas de ETS), esperando que se forme una ampolla en el techo de la cual esté la verruga con el virus, o bien pautamos al paciente un tratamiento tópico con uno de los siguientes productos:
  • Imiquimod (Aldara)
  • Podofilina y podofilox (Condylox)
  • Ácido tricloroacético (ATC)
 ¿Cómo se hace la crioterapia?

Necesitamos un aparato pulverizador de nitrógeno líquido. Lo aplicaremos de forma perpendicular a la veruga, a una distancia de 1 cm, durante 10-30 segundos, dejando un halo de congelación alrrededor de la lesión y dejando un tiempo de descongelación de 30-40 segundos. Haremos 2-3 aplicaciones. Si la verruga es muy grande podemos rascar previamente la piel con la hoja de un bisturí, pero esto conlleva el riesgo de producir sangrado.

Pasados 15 días conviene revisar que las verrugas han desaparecido. Hay que recordar que el hecho de que no haya verrugas no significa que el virus necesariamente haya desaparecido del cuerpo.





Otros tratamientos

Existen otras formas de tratar las verrugas más o menos eficaces, como la cirugía, láser, cauterización... Pero las expuestas me parecen las mejores y las más utilizadas. 


Más información:

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000886.htm
http://www.fisterra.com/ayuda-en-consulta/tecnicas-atencion-primaria/crioterapia/
http://dermatologia.net
http://www.enciclopediasalud.com



jueves, 13 de diciembre de 2012

La doctrina del shock

En los tiempos actuales viejas realidades vuelven a hacerse patentes, fantasmas del pasado vuelven y si se indaga un poco grandes sospechas de intenciones ocultas nos surgen en la mente.

Quien tenga oídos que oiga, como dicen los antiguos...

Dejo un video que apoya estas líneas:


lunes, 26 de noviembre de 2012

26 N Sanidad Pública!

Este blog también está en huelga indefinida...

Como diría Sabina, "Nos sobran los motivos". Bien sabido es por los lectores del mismo que la sanidad pública madrileña está sufriendo un ataque total por parte de nuestros políticos, que sin duda no nos merecemos.

Por nuestros pacientes, por nuestros compañeros, por nuestro futuro... No dejes que destruyan nuestra sanidad pública para ganar dinero. #mareablanca

martes, 6 de noviembre de 2012

La Princesa: Pesadilla antes de Navidad

Dejo un enlace al blog de la Vocalía de residentes de la SOMAMYC donde he escrito un artículo sobre los recortes sanitarios que se insinuan en el horizonte: Recortes


martes, 30 de octubre de 2012

jueves, 11 de octubre de 2012

Como drenar un absceso

Dentro de las competencias de los residentes de Medicina de Familia se encuentra la cirugía menor, y dentro de ésta, una cosa muy recuente que nos podemos encontrar como urgencia es un paciente que viene al centro de salud o a urgencias con intenso dolor producido por un absceso.

 Bien... pero ¿eso de un absceso qué es? Un absceso es una cavidad con una colección de pus e inflamación en cualquier parte del cuerpo. http://vsearch.nlm.nih.gov/vivisimo/cgi-bin/query-meta?v%3Aproject=medlineplus-spanish&query=Absceso

 Nosotros podemos verlo en la piel o puede ser invisible, como en el caso de abscesos hepáticos, pulmonares... Se forma un absceso cuando un tejido se infecta y nuestro sistema defensivo lo aisla, formando una estructura compuesta de microorganismos, glóbulos blancos, células muertas, colecciones de líquido... Al existir inflamación la zona se pone eritematosa, sobreelevada, dolorosa, caliente... y en ocasiones de una mala evolución puede dar sintomatología sistémica. En el caso de objetivarlo en la piel, podría tener una imágen similar a esta:
Enlace a fuente de imágen

 Muchos médicos consideran ante un absceso que es positivo no precipitarse e intentar "madurarlo" con antibióticos o con calor, provocando así su apertura espontánea al exterior o su resolución. Según las fuentes consultadas, en rara ocasión un absceso se resuelve sólo, en tal caso sería un flemón u otro tipo de lesión, pero no un absceso. Lo que sí puede ocurrir es que se rompa al exterior y así se drene sólo, pero encuentro en este aspecto el problema de que si esto ocurre no se produce el destabicado interno del absceso, por lo que pueden quedar restos que provoquen una recidiva.

 Así, parece que cuando estamos ante un absceso y ese absceso fluctúa, hay que drenarlo. Si tenemos una colección de pus hay que evacuarla, pues será mejor y más limpio que si dejamos que se abra solo, y aseguraremos que cicatriza bien y que no dejamos restos que puedan dar nuevas complicaciones.

 Vale, pero... qué es ¿flutuar? En el caso de los abscesos, nos referimos a "provocar con una leve percusión una oleada en el líquido purulento". 

http://www.canalsocial.net/ger/ficha_GER.asp?id=9601&cat=medicina si esto ocurre, debemos drenar el absceso.

  ¿Qué material necesitamos? 

1. Quirofanito, sala de curas o espacio adecuado donde se pueda colocar al paciente y trabajar con comodidad y una fuente de luz adecuada.
2. Suero salino fisiológico, povidona yodada, clorhexidina y/o agua oxigenada.
3. Bisturí.
4. Mosquito.
5. Gasas.
6. Paño quirúrgico, mejor fenestrado.
 7. Anestésico local. Recomiendo mepivacaína al 2 %, calculando según peso la dosis máxima a administrar. Hay gente que no utiliza anestesia pues al drenar el absceso siempre hay algo de dolor, pero utilizándola bien considero que se reduce el mismo.
8. Jeringa de 10 mL y agujas.
9. Equipo para dar puntos de sutura si es preciso (portagujas, pinza de disección y puntos de sutura).

  ¿Cómo lo hacemos? Lo primero, hay que colocar al paciente en una posición cómoda y asegurarnos mediante la historia clínica que es un absceso y no otra cosa, y que además se le puede hacer la intervención, pues no es alérgico a la anestesia ni hay ninguna otra contraindicación, como por ejemplo plaquetopenia.

 Una vez veamos el absceso, comprobaremos si fluctúa, y en el punto donde más fluctúe es donde debemos realizar la incisión. Procederemos de la siguiente manera:

 1. Nos colocamos guantes estériles y limpiamos con povidona yodada la zona del absceso, haciendo círculos centrífugos desde el centro de la lesión. Dejamos unos segundos actuar.

2. Colocamos paño quirúrgico fenestrado estéril. Sobre él podremos colocar todo lo que necesitamos, que nos lo irá suministrando un ayudante.

3. Calculamos la dosis máxima de anestésico local que podemos administrar al paciente según su peso, para asegurarnos de que le ponemos suficiente pero no nos arriesgamos a que sufra ninguna complicación. Con mepivacaína al 2 % la dosis máxima es de 5 mg/kg, y 1 mL tiene 20 mg. Así, por ejemplo si el paciente pesa 70 Kg, podrá administrarse una dosis máxima de 350 mg de mepivacaína, unos 17 mL (Razón por la cual recomiendo usar una jeringa de 10 mL).

 4. Llenamos la jeringa con anestésico local con ayuda y luego le colocamos la aguja.

5. Infiltramos el anestésico local rodeando el absceso en abanico, sin tocar con la aguja la zona infectada para evitar diseminación. Dejamos unos minutos actuar, y tocamos al paciente después para asegurarnos de que le ha hecho efecto.

6. Realizamos una incisión en la zona que presenta fluctuación lo suficientemente profunda como para llegar al fondo del absceso, y lo suficientemente larga como para permitirnos trabajar.
7. Ahora utilizamos el mosquito introduciéndolo en la incisión para asegurarnos que no hay zonas tabicadas y ayudarnos a drenar el absceso.

 8. Con una jeringa con suero fisiológico se realizan 3-4 lavados a presión hasta que consideremos que no hay más líquido purulento en el interior. El último lavado se puede realizar con una solución de betadine en suero al 10 % o con clohexidina, pero hay algunos cirujanos a los que no les gusta.

 9. Finalmente, para evitar que la herida cicatrice de forma temprana, colocamos el pico de una gasa mojada en betadine en el interior de la misma, o mejor un drenaje de tipo Penrose
10. Colocamos un apósito y el paciente será visto al día siguiente para realizarle curas. Cuando deje de drenar material se podrá optar por retirar el absceso y se porducirá cicatrización por segunda intención.