¿Quieres ser médico, hijo mío?
Aspiración es esta de un alma generosa, de un espíritu ávido de ciencia.
¿Deseas que los hombres te tengan por un dios que alivia sus males y que ahuyenta de ellos el espanto?
¿Has pensado bien en lo que ha de ser tu vida? La mayoría de los ciudadanos pueden, terminada su tarea, aislarse lejos de los inoportunos; tu puerta quedará siempre abierta a todos; vendrán a turbar tus sueños, tus placeres, tu meditación; ya no te pertenecerás. Los pobres, acostumbrados a padecer, no te llamarán sino en caso de urgencia; pero los ricos te tratarán como a un esclavo encargado de remediar sus excesos; sea porque tengan una indigestión, sea porque estén acatarrados, harán que te despierten a toda prisa tan pronto como sientan la menor inquietud; habrás de mostrar interés por los detalles más vulgares de su existencia, decidir si han de comer cordero o carnero, si han de andar de tal o cual modo. No podrás ausentarte, ni estar enfermo, tendrás que estar siempre listo para acudir tan pronto te llame tu amo.
¿Tienes fe en tu trabajo para conquistarte una reputación? Ten presente que te juzgarán no por tu ciencia, sino por las casualidades del destino, por el corte de tu capa, por la apariencia de tu casa, por el número de tus criados, por la atención que dediques a las charlas y a los gustos de tu clientela. Los habrá que confiarán en ti si no vienes del Asia; otros si crees en los dioses; otros si no crees en ellos. Tu vecino el carnicero, el tendero, el zapatero, no te confiará su clientela si no eres parroquiano suyo; el herborista no te elogiará, sino en tanto que recetes sus hierbas.
Habrás de luchar contra las supersticiones de los ignorantes.
¿Te gusta la sencillez?, habrás de adoptar la actitud de un augur.
¿Eres activo, sabes qué vale el tiempo?, no habrás de manifestar fastidio ni impaciencia; tendrás que aguantar relatos que arranquen del principio de los tiempos para explicarte un cólico.
¿Sientes pasión por la verdad? Ya no podrás decirla. Habrás de ocultar a algunos la gravedad de su mal, a otros su insignificancia, pues les molestaría. Habrás de ocultar secretos que posees, consentir en parecer burlado, ignorante, cómplice.
No te será permitido dudar nunca: si no afirmas que conoces la naturaleza de la enfermedad, que posees un remedio infalible para curarla, el vulgo irá a charlatanes que venden la mentira que necesita.
No cuentes con agradecimientos: cuando el enfermo sana, la curación es debido a su robustez; si muere, tú eres quien lo ha matado. Mientras está en peligro te trata como a un Dios, te suplica, te promete, te colma de halagos; no bien está en convalecencia ya le estorbas; cuando se trata de pagar los cuidados que le has prodigado, se enfada y te denigra.
Te compadezco si sientes afán por la belleza: verás lo más feo y más repugnante que hay en la especie humana; todos tus sentidos serán maltratados. Habrás de pegar tus oídos contra el sudor de pechos sucios, respirar el olor de míseras viviendas, los perfumes harto subidos de las cortesanas, palpar tumores, curar llagas verdes de pus, contemplar los orines, escudriñar los eructos, fijar tu mirada y tu olfato en inmundicias, meter el dedo en muchos sitios. Te llamarán para un hombre que, molestado por dolores de vientre, te presentará un bacín nauseabundo, diciéndote satisfecho "gracias a que he tenido la precaución de no tirarlo". Recuerda entonces que habrá de parecer interesarte mucho aquella deyección. Hasta la belleza misma de las mujeres, consuelo del hombre se desvanecerá para ti. Las verás por la mañana, desgreñadas y desencajadas desprovistas de bellos colores, olvidando sobre los muebles parte de sus atractivos. Cesarán de ser Diosas para convertirse en pobres seres afligidos por la desgracia. Sentirás por ellas menos deseos que compasión.
Tu oficio será para ti una túnica de Neso: en la calle, en los banquetes, en el teatro, en tu cama misma, los desconocidos, tus amigos, tus allegados te hablarán de sus males para pedirte un remedio. El mundo te parecerá un vasto hospital, una asamblea de individuos que se quejan. Tu vida transcurrirá en la sombra de la muerte, entre el dolor de los cuerpos y de las almas, de los duelos y de la hipocresía que calcula, a la cabecera de los agonizantes.
Te verás solo en tus tristezas, solo en tus estudios, solo en medio del egoísmo humano. Cuando a costa de muchos esfuerzos hayas prolongado la existencia de algunos ancianos o de niños deformes, vendrá una guerra que destruirá lo más sano y lo más robusto que hay en la ciudad. Entonces, te encargarán que separes los débiles de los fuertes, para salvar a los débiles y enviar a los fuetes a la muerte.
Piénsalo bien mientras estás a tiempo. Pero si, indiferente a la fortuna, a los placeres, a la ingratitud; si sabiendo que te verás solo entre las fieras humanas, tienes un alma lo bastante estoica para satisfacerte por el deber cumplido sin ilusiones; si te juzgas pagado lo bastante con la dicha de una madre, con una cara que sonríe porque ya no padece, con la paz de un moribundo a quien ocultas la llegada de la muerte: Si ansías conocer al hombre, penetrar todo lo trágico de su destino, entonces hazte médico, hijo mío.
Un blog sobre Medicina, a la que me dedico, Historia, que nos explica muchas cosas, y sobre otros asuntos
viernes, 21 de enero de 2011
jueves, 20 de enero de 2011
Historia: Los tracios
Tracia (en búlgaro Тракия, en griego θράκη ) es una región del sureste de Europa, en la península de los Balcanes, al norte del Mar Egeo, enclavada en Bulgaria, Grecia y la Turquía europea.
En su época, esta región histórica se extendía desde Macedonia hasta el Mar Negro y desde el mar Egeo hasta el Danubio. Ocupa la punta del sudeste de la Península Balcánica y comprende el Nordeste de Grecia, el sur de Bulgaria, y la zona europea de Turquía. Sus límites han variado en diferentes períodos. Las montañas Ródope separan la Tracia griega de la búlgara y el río Evros separa la Tracia turca de la griega.
Las ciudades principales de la zona son Constantinopla, Kallipolis, Edirne (antes Adrianópolis) y Tekirdag, todas ellas en Turquía. En la zona griega se distinguen Komotini, Xánthi y Alejandrópolis como las ciudades más grandes. La región de Tracia es esencialmente agrícola. Allí se produce tabaco, arroz, trigo, algodón, seda, aceite de oliva y frutas.
Espadas y dagas usadas por tracios: http://es.wikipedia.org/wiki/Acinaces
Vocabulario Tracio: http://groznijat.tripod.com/thrac/thrac_5.html
Tribus Tracias (Incluye la de Orfeo y la de Espartaco):

Megabazo, el general persa que debía pacificar tracia: http://es.wikipedia.org/wiki/Megabazo
http://www.livius.org/mea-mem/megabazus/megabazus.html
Tesoros Tracios: http://www.grapesunlimited.com/thracianTreasures.html
Inscripciones
Sólo cuatro inscripciones tracias han sido halladas. Una es un anillo de oro encontrado en 1912 en la ciudad de Ezerovo, Bulgaria. El anillo fue datado del siglo V a. C. . En el anillo una inscripción, escrita en alfabeto griego, dice:
ΡΟΛΙΣΤΕΝΑΣΝ / ΕΡΕΝΕΑΤΙΛ / ΤΕΑΝΗΣΚΟΑ / ΡΑΖΕΑΔΟΜ / ΕΑΝΤΙΛΕΖΥ / ΠΤΑΜΙΗΕ / ΡΑΖ / ΗΛΤΑ
rolisteneasn /ereneatil / teanēskoa / razeadom / eantilezy / ptamiēe / raz / ēlta
El significado de la inscripción no es conocido, y no es parecido a ningún otro idioma. Tracólogos, como Georgiev y Dechev, sugirieron varias traducciones de la inscripción, pero son meras conjeturas.
Una segunda inscripción se encontró en 1965 cerca del pueblo de Kjolmen, en el distrito de Preslav , datada del siglo VI a. C. Consta de 56 letras en alfabeto griego, probablemente una inscripción de una estela funeraria similar a una frigia:
ΕΒΑΡ. ΖΕΣΑ ΑΣΝ ΗΝΕΤΕΣΑ ΙΓΕΚ.Α / ΝΒΛΑΒΑΗΕΓΝ / ΝΘΑΣΝΛΕΤΕΔΝΘΕΔΝΕΙΝΔΑΚΑΤΡ.Σ
ebar. zesa asn ēnetesa igek. a / nblabaēegn / nuasnletednuedneindakatr.s
Una tercera inscripción, también en un anillo, hallada en Duvanli, en el distrito de Plovdiv , cerca de la mano izquierda de un esqueleto. Data del siglo V a. C. El anillo tiene la imagen de un jinete con la inscripción alrededor de la imagen. Sólo parcialmente legible (16 de 21 iniciales)
ΗΖΙΗ ..... ΔΕΛΕ / ΜΕΖΗΝΑΙ
ēziē ..... dele / mezēnai
ΜΕΖΗΝΑΙ es probable que corresponda a Menzana, la "deidad equina" mesapia a la que eran sacrificados los caballos, comparado también con el albanés mes, mezi y el rumano mânz "potro", derivado de "caballo".
Estas son las inscripciones más largas conservadas. El resto son, principalmente, sólo palabras o nombres en vasijas y otros objetos. Además, elementos lexicográficos tracios han sido dibujados en inscripciones en griego o latín.
En una inscripción latina de Roma que habla de un ciudadano de la provincia romana de Tracia, se ha hallado la frase Midne potelense; se ha interpretado que indica el lugar de origen del tracio, siendo midne el equivalente tracio del Latín vicus, "pueblo". Si es correcto, la palabra tracia estaría próxima del cognado (mitne, "una vivienda") en letón, un idioma báltico. Podría estar conectada también con el término búlgaro para vivienda "mitnitsa".
El reino odrisio era la unión de varias tribus tracias, que duró desde el siglo V a. C. hasta el III a. C. El área que incluía este reino se extendía desde Rumanía hasta Grecia septentrional y Turquía, en su origen en la cuenca del río Hebro
Su capital era Uscudama (llamada así por los tracios) u Ódrisas (llamada así por los griegos), la que más tarde se llamaría Adrianópolis y en la actualidad es Edirne, en la parte europea de Turquía.

Tracia se convirtió en una provincia macedonia que Alejandro Magno amplió llevando el confín al Danubio, aunque reconoció la autoridad local de los reyes rendidos. Tras la muerte de Alejandro, Tracia se disgregó entre las tendencias separatistas de los diádocos y la resistencia de los distintos pueblos sometidos. El gobernador Lísimaco asumió el título de rey en el 305 a. C., pero comprometido en los conflictos entre diádocos, no logró doblegar a los tracios, con los cuales estuvo en continua lucha.
En el 278, tres años después de morir Lisímaco, los celtas se dirigieron hacia los Balcanes y, tras la derrota de Delfos, giraron hacia Tracia, donde fundaron el reino de Tylis, de ubicación incierta, en el Maritsa o en los montes Strandja. Aniquilan a la aristocracia indígena y su dominación dura hasta el 216 a. C.
Tribus Tracias: http://es.wikipedia.org/wiki/Tribus_tracias

http://www.youtube.com/watch?v=dKATzw5Zg6Q
(Fresco Tumba tracia Kazanluk, siglo IV a.C.)
Mapa de la ciudad de Seutópolis:

Seutópolis era una ciudad, hoy desaparecida, que fue capital del reino odrisio a partir del año 320 a. C.
En 323 a. C., Lisímaco, uno de los diádocos de Alejandro, recibió Tracia al repartirse el imperio macedonio, dando comienzo a una larga serie de confrontaciones militares. El rey odrisio Seutes III, llamado 'basileus', que no aceptó la autoridad de Lisímaco, logró restablecer en parte el reino odrisio y fundó su capital Seutópolis en las orillas del Tonzos (cerca de la actual Kazanlak), siguiendo la tradición arquitectónica helénica.
Por el norte estaba protegida por una muralla y al sur por el río Tonzos, que le proporcionaba una barrera defensiva natural. El urbanismo era perfectamente cuadriculado y en el ágora, donde se cortaban las calles principales, había un altar de Dioniso. En la planta baja de la residencia real se halló un santuario dedicado a los grandes dioses de Samotracia. En las proximidades de la capital se encuentra un gran número de túmulos sepulcrales, conocido actualmente como Valle de los Reyes Tracios, que conforma una sorprendente necrópolis real; destaca la tumba tracia de Kazanlak, declarada Patrimonio de la Humanidad.
A mediados del siglo XX la construcción de una presa búlgara sumergió las ruinas bajo las aguas. En 2005 el arquitecto búlgaro Zheko Tilev propuso construir una presa circular dentro del embalse, con acceso únicamente por barco, para recuperar la ciudad sin renunciar al embalse.
http://terraeantiqvae.blogia.com/2007/062401-proyecto-de-rescate-de-seuthopolis-bulgaria-capital-tracia-del-siglo-iv-a.c..php
Herodoto los considera uno de los pueblos más numerosos del mundo, pero muy segmentado por su tribalismo: «El pueblo de los tracios es el mayor entre todos los hombres, descontando, naturalmente, el de los indios. Si lo rigiera una sola persona o bien pensaran todos de la misma manera, en mi opinión sería irreducible y, con mucho, el más potente. Pero es impensable que eso ocurra. Y son débiles por este motivo. Tienen muchos nombres, que dependen de cada una de las tribus», se lee en su Historia (Libro V, El logos tracio).
Herodoto los caracteriza por su valentía, su amor a los caballos y su visión de esta vida como mero tránsito hacia la inmortalidad. Lucían tatuajes para indicar la nobleza de su origen, llevaban pieles de zorro en la cabeza, se cubrían el cuerpo con túnicas envueltas en mantos variopintos, calzaban botas de piel de cervato que les llegaban hasta las pantorrillas e iban armados con venablos, escudos ligeros y puñales pequeños, tal como corroboran las pinturas de la cerámica griega. La imagen del guerrero tracio está muy extendida en el arte, pues eran conocidos y apreciados por su bravura y su desapego a la vida. «¡Lanceros de Tracia, bien armados, espléndidos jinetes inspirados por Ares!», cantó Eurípides en Hécuba.
Samotracia: http://www.samothraki.com/
Tracios: http://www.dearqueologia.com/tracios01.htm
El Río Maritsa, Evro o Hebro: http://es.wikipedia.org/wiki/Hebro
Tumbas y templos tracios: http://www.rivastour.com/r2_13.htm
Abdera: http://wapedia.mobi/es/Abdera_%28Tracia%29
El carnaval en Tracia: http://www.eot.gr/pages.php?langID=6&pageID=394
http://www.portaleureka.com/accesible/historia/71-los-tracios-la-civilizacion-en-la-sombra
http://foroterraeantiqvae.ning.com/group/imperioromano/forum/topics/arqueologos-bulgaros?page=1&commentId=2043782%3AComment%3A61174&x=1#2043782Comment61174
Leyenda de Orfeo: http://www.eremia.net/orfo.htm
La Rhompaia, típica espada tracia capaz de seccionar miembros y cabezas con facilidad, curvada y de unos 60 cm de largo... un arma temible

En su época, esta región histórica se extendía desde Macedonia hasta el Mar Negro y desde el mar Egeo hasta el Danubio. Ocupa la punta del sudeste de la Península Balcánica y comprende el Nordeste de Grecia, el sur de Bulgaria, y la zona europea de Turquía. Sus límites han variado en diferentes períodos. Las montañas Ródope separan la Tracia griega de la búlgara y el río Evros separa la Tracia turca de la griega.
Las ciudades principales de la zona son Constantinopla, Kallipolis, Edirne (antes Adrianópolis) y Tekirdag, todas ellas en Turquía. En la zona griega se distinguen Komotini, Xánthi y Alejandrópolis como las ciudades más grandes. La región de Tracia es esencialmente agrícola. Allí se produce tabaco, arroz, trigo, algodón, seda, aceite de oliva y frutas.
Espadas y dagas usadas por tracios: http://es.wikipedia.org/wiki/Acinaces
Vocabulario Tracio: http://groznijat.tripod.com/thrac/thrac_5.html
Tribus Tracias (Incluye la de Orfeo y la de Espartaco):
Megabazo, el general persa que debía pacificar tracia: http://es.wikipedia.org/wiki/Megabazo
http://www.livius.org/mea-mem/megabazus/megabazus.html
Tesoros Tracios: http://www.grapesunlimited.com/thracianTreasures.html
Inscripciones
Sólo cuatro inscripciones tracias han sido halladas. Una es un anillo de oro encontrado en 1912 en la ciudad de Ezerovo, Bulgaria. El anillo fue datado del siglo V a. C. . En el anillo una inscripción, escrita en alfabeto griego, dice:
ΡΟΛΙΣΤΕΝΑΣΝ / ΕΡΕΝΕΑΤΙΛ / ΤΕΑΝΗΣΚΟΑ / ΡΑΖΕΑΔΟΜ / ΕΑΝΤΙΛΕΖΥ / ΠΤΑΜΙΗΕ / ΡΑΖ / ΗΛΤΑ
rolisteneasn /ereneatil / teanēskoa / razeadom / eantilezy / ptamiēe / raz / ēlta
El significado de la inscripción no es conocido, y no es parecido a ningún otro idioma. Tracólogos, como Georgiev y Dechev, sugirieron varias traducciones de la inscripción, pero son meras conjeturas.
Una segunda inscripción se encontró en 1965 cerca del pueblo de Kjolmen, en el distrito de Preslav , datada del siglo VI a. C. Consta de 56 letras en alfabeto griego, probablemente una inscripción de una estela funeraria similar a una frigia:
ΕΒΑΡ. ΖΕΣΑ ΑΣΝ ΗΝΕΤΕΣΑ ΙΓΕΚ.Α / ΝΒΛΑΒΑΗΕΓΝ / ΝΘΑΣΝΛΕΤΕΔΝΘΕΔΝΕΙΝΔΑΚΑΤΡ.Σ
ebar. zesa asn ēnetesa igek. a / nblabaēegn / nuasnletednuedneindakatr.s
Una tercera inscripción, también en un anillo, hallada en Duvanli, en el distrito de Plovdiv , cerca de la mano izquierda de un esqueleto. Data del siglo V a. C. El anillo tiene la imagen de un jinete con la inscripción alrededor de la imagen. Sólo parcialmente legible (16 de 21 iniciales)
ΗΖΙΗ ..... ΔΕΛΕ / ΜΕΖΗΝΑΙ
ēziē ..... dele / mezēnai
ΜΕΖΗΝΑΙ es probable que corresponda a Menzana, la "deidad equina" mesapia a la que eran sacrificados los caballos, comparado también con el albanés mes, mezi y el rumano mânz "potro", derivado de "caballo".
Estas son las inscripciones más largas conservadas. El resto son, principalmente, sólo palabras o nombres en vasijas y otros objetos. Además, elementos lexicográficos tracios han sido dibujados en inscripciones en griego o latín.
En una inscripción latina de Roma que habla de un ciudadano de la provincia romana de Tracia, se ha hallado la frase Midne potelense; se ha interpretado que indica el lugar de origen del tracio, siendo midne el equivalente tracio del Latín vicus, "pueblo". Si es correcto, la palabra tracia estaría próxima del cognado (mitne, "una vivienda") en letón, un idioma báltico. Podría estar conectada también con el término búlgaro para vivienda "mitnitsa".
El reino odrisio era la unión de varias tribus tracias, que duró desde el siglo V a. C. hasta el III a. C. El área que incluía este reino se extendía desde Rumanía hasta Grecia septentrional y Turquía, en su origen en la cuenca del río Hebro
Su capital era Uscudama (llamada así por los tracios) u Ódrisas (llamada así por los griegos), la que más tarde se llamaría Adrianópolis y en la actualidad es Edirne, en la parte europea de Turquía.
Tracia se convirtió en una provincia macedonia que Alejandro Magno amplió llevando el confín al Danubio, aunque reconoció la autoridad local de los reyes rendidos. Tras la muerte de Alejandro, Tracia se disgregó entre las tendencias separatistas de los diádocos y la resistencia de los distintos pueblos sometidos. El gobernador Lísimaco asumió el título de rey en el 305 a. C., pero comprometido en los conflictos entre diádocos, no logró doblegar a los tracios, con los cuales estuvo en continua lucha.
En el 278, tres años después de morir Lisímaco, los celtas se dirigieron hacia los Balcanes y, tras la derrota de Delfos, giraron hacia Tracia, donde fundaron el reino de Tylis, de ubicación incierta, en el Maritsa o en los montes Strandja. Aniquilan a la aristocracia indígena y su dominación dura hasta el 216 a. C.
Tribus Tracias: http://es.wikipedia.org/wiki/Tribus_tracias
http://www.youtube.com/watch?v=dKATzw5Zg6Q
(Fresco Tumba tracia Kazanluk, siglo IV a.C.)
Mapa de la ciudad de Seutópolis:
Seutópolis era una ciudad, hoy desaparecida, que fue capital del reino odrisio a partir del año 320 a. C.
En 323 a. C., Lisímaco, uno de los diádocos de Alejandro, recibió Tracia al repartirse el imperio macedonio, dando comienzo a una larga serie de confrontaciones militares. El rey odrisio Seutes III, llamado 'basileus', que no aceptó la autoridad de Lisímaco, logró restablecer en parte el reino odrisio y fundó su capital Seutópolis en las orillas del Tonzos (cerca de la actual Kazanlak), siguiendo la tradición arquitectónica helénica.
Por el norte estaba protegida por una muralla y al sur por el río Tonzos, que le proporcionaba una barrera defensiva natural. El urbanismo era perfectamente cuadriculado y en el ágora, donde se cortaban las calles principales, había un altar de Dioniso. En la planta baja de la residencia real se halló un santuario dedicado a los grandes dioses de Samotracia. En las proximidades de la capital se encuentra un gran número de túmulos sepulcrales, conocido actualmente como Valle de los Reyes Tracios, que conforma una sorprendente necrópolis real; destaca la tumba tracia de Kazanlak, declarada Patrimonio de la Humanidad.
A mediados del siglo XX la construcción de una presa búlgara sumergió las ruinas bajo las aguas. En 2005 el arquitecto búlgaro Zheko Tilev propuso construir una presa circular dentro del embalse, con acceso únicamente por barco, para recuperar la ciudad sin renunciar al embalse.
http://terraeantiqvae.blogia.com/2007/062401-proyecto-de-rescate-de-seuthopolis-bulgaria-capital-tracia-del-siglo-iv-a.c..php
Herodoto los considera uno de los pueblos más numerosos del mundo, pero muy segmentado por su tribalismo: «El pueblo de los tracios es el mayor entre todos los hombres, descontando, naturalmente, el de los indios. Si lo rigiera una sola persona o bien pensaran todos de la misma manera, en mi opinión sería irreducible y, con mucho, el más potente. Pero es impensable que eso ocurra. Y son débiles por este motivo. Tienen muchos nombres, que dependen de cada una de las tribus», se lee en su Historia (Libro V, El logos tracio).
Herodoto los caracteriza por su valentía, su amor a los caballos y su visión de esta vida como mero tránsito hacia la inmortalidad. Lucían tatuajes para indicar la nobleza de su origen, llevaban pieles de zorro en la cabeza, se cubrían el cuerpo con túnicas envueltas en mantos variopintos, calzaban botas de piel de cervato que les llegaban hasta las pantorrillas e iban armados con venablos, escudos ligeros y puñales pequeños, tal como corroboran las pinturas de la cerámica griega. La imagen del guerrero tracio está muy extendida en el arte, pues eran conocidos y apreciados por su bravura y su desapego a la vida. «¡Lanceros de Tracia, bien armados, espléndidos jinetes inspirados por Ares!», cantó Eurípides en Hécuba.
Samotracia: http://www.samothraki.com/
Tracios: http://www.dearqueologia.com/tracios01.htm
El Río Maritsa, Evro o Hebro: http://es.wikipedia.org/wiki/Hebro
Tumbas y templos tracios: http://www.rivastour.com/r2_13.htm
Abdera: http://wapedia.mobi/es/Abdera_%28Tracia%29
El carnaval en Tracia: http://www.eot.gr/pages.php?langID=6&pageID=394
http://www.portaleureka.com/accesible/historia/71-los-tracios-la-civilizacion-en-la-sombra
http://foroterraeantiqvae.ning.com/group/imperioromano/forum/topics/arqueologos-bulgaros?page=1&commentId=2043782%3AComment%3A61174&x=1#2043782Comment61174
Leyenda de Orfeo: http://www.eremia.net/orfo.htm
La Rhompaia, típica espada tracia capaz de seccionar miembros y cabezas con facilidad, curvada y de unos 60 cm de largo... un arma temible
sábado, 15 de enero de 2011
Palabras...
"Quédate" - me dijo clavándome sus profundos ojos color azul mientras yo rodeaba su cintura con mis brazos
"¿Dónde vas a estar mejor que aquí?" - me dijo
"Ehm... en ningun sitio estaría mejor... pero debo irme, me he comprometido a ir... podríamos vernos mañana" - dije yo sin soltar a ese ángel ...
"El mañana es una hipótesis" - dijo ella
Ya es mañana y es cierto que fue una hipótesis...
"¿Dónde vas a estar mejor que aquí?" - me dijo
"Ehm... en ningun sitio estaría mejor... pero debo irme, me he comprometido a ir... podríamos vernos mañana" - dije yo sin soltar a ese ángel ...
"El mañana es una hipótesis" - dijo ella
Ya es mañana y es cierto que fue una hipótesis...
martes, 11 de enero de 2011
Amazonas: ¿Mito o realidad?
Heródoto las situaba en una región fronteriza con Escitia en Sarmacia. Fueron reinas amazonas notables Pentesilea, que participó en la Guerra de Troya, y su hermana Hipólita, cuyo cinturón mágico fue objeto de uno de los doce trabajos de Hércules.
Las amazonas solían representarse en el arte clásico batallando con guerreros griegos en amazonomaquias.
En la historiografía griega y romana hay diversos relatos de asaltos de amazonas en Asia Menor. Las amazonas fueron asociadas con varios pueblos históricos durante la antigüedad tardía.A principios de la Edad Moderna el término pasó a aludir a las mujeres guerreras en general.
¿MUJERES GUERRERAS SIN UN PECHO?
Entre los griegos clásicos, la palabra recibía una etimología popular según la cual procedía del a- privativo + mazos, ‘sin pecho’, relacionado con la tradición etimológica que decía que las amazonas se cortaban o quemaban el pecho derecho, para poder ser capaces de usar el arco con más libertad y arrojar lanzas sin la limitación y obstrucción física. No hay indicios de esta práctica en obras de arte, en las que las amazonas siempre son representadas con ambos pechos, aunque con el derecho frecuentemente cubierto.
Heródoto contaba que los sármatas era descendientes de las amazonas y los escitas, y que sus mujeres observaban sus antiguas costumbres maternales, «cazando frecuentemente a caballo con sus esposas, acudiendo al campo de batalla y llevando la misma ropa que los hombres». Más aún, decía, «ninguna mujer se casaba hasta haber matado a un hombre en batalla».
En la historia relatada por Heródoto, un grupo de amazonas cruzó el lago Meótida (mar de Azov) hasta Escitia cerca de la región de los acantilados (actual sureste de Crimea). Tras aprender la lengua escita, accedieron a casarse con los hombres escitas, con la condición de que no les exigirían seguir la costumbres de sus mujeres. Según Heródoto, esta banda se trasladó hacia el noreste, asentándose más allá del Tanais (río Don), y se convirtieron en los ancestros de los sármatas, que lucharon luego con los escitas contra Darío III el Grande en el siglo V a. C.
Hipócrates las describe así:
«No tienen pechos derechos. .. pues cuando aún son bebés sus madres ponen al rojo un instrumento de bronce fabricado para este único fin y lo aplican al pecho derecho para cauterizarlo, de forma que su crecimiento se detiene, y toda su fuerza y volumen se desvía al hombro y el brazo derechos.» (Véase quema de pecho, una costumbre actual en la que el crecimiento del pecho se detiene deliberadamente).
EL PLANCHADO DE LOS SENOS
–El planchado de los senos es una práctica tradicional extendida aún en particular, en el Camerún (dónde cerca de un 25% de las mujeres la habrían sufrido ) destinado a frenar el desarrollo del pecho de las jóvenes muchachas por un “masaje” realizado con objetos calentados (piedra de aplastar, pisón, espátula, etc) o no (petróleo, hierbas, aplastasenos, etc…).
Esta práctica, menos conocida que la excisión , no constituye un traumatismo psicológico y físico menor para algunas de las que fueron víctimas; favorecería, entre otras cosas, el desarrollo del cáncer del seno [2]. La función pretendida del planchado de los senos no obedece’ a nada de religioso, tiene por objeto retrasar el paso a la adolescencia de las jóvenes muchachas para que los muchachos no estén atraídos por ellas, que ellas no tengan una sexualidad precoz y qu’e sean serias en sus estudios. Referencias 1. ↑ El Camerún: una campaña contra el “planchado” de los senos [archivo] por Habibou Bangré parecido el 6 de junio de 2006 2. ↑ Cruzada contra ” el planchado de los seins” en el Camerún [archivo], artículo escrito por Jean-David Mihamlé para BBC África, parecida el 28 de junio de 2006
LAS AMAZONAS EN LA HISTORIOGRAFÍA-
Las amazonas desempeñaron un papel en la historiografía romana. César recordó al Senado la conquista de grandes partes de Asia por parte de Semíramis y las amazonas. Asaltos amazonas con éxito contra Licia y Cilicia contrarrestaron la eficaz resistencia de la caballería lidia contra los invasores.[11] Pompeyo Trogo prestó una atención especialmente detallada a las amazonas. La historia de éstas como procedentes de una colonia capadocia de dos princesa escitas, Ylinos y Scolopetos, se debe a él.
Diodoro relata la historia de Hércules derrotando a las amazonas en Temiscira. Filóstrato las ubica en los montes Tauro, Amiano al este del Tanais, como vecinas de los alanos, y Procopio en el Cáucaso.
Aunque Estrabón se muestra escéptico sobre su historicidad, en general las amazonas siguieron considerándose históricas durante la antigüedad tardía. Varios Padres de la Iglesia hablan de ellas como personas reales. Solino abraza la versión de Plinio. Bajo Aureliano, las mujeres godas capturadas eran identificadas como amazonas. La versión de Justino fue influyente, y fue usado como fuente por Orosio, que fue leído durante la Edad Media europea. Los autores medievales continuaron así la tradición de ubicar a las amazonas en el norte, situándolas Adán de Bremen en el mar Báltico y Pablo el Diácono en el corazón de Germania.
TRES HIPÓTESIS
Simbolismo mitológico
A principios de siglo, y antes de ser halladas las primeras tumbas de doncellas guerreras en Siberia, algunos investigadores sostenían que las leyendas sobre amazonas obedecían a una ilustración mítica de las amenazas que acechaban a los griegos en las costas de Asia Menor. Tesis que explicaría la creencia de que eran derrotadas y humilladas por héroes griegos a quienes se encargaba siempre dominar a monstruos. Por otra parte, es posible que el origen de esta leyenda estribara en historias de viajeros que habían hallado en sus incursiones por esas tierras sociedades gobernadas únicamente por mujeres.
Imperio matriarcal
Según escritoras como Riane Eisler y Jessica Salmonson, las amazonas procedían de un imperio matriarcal fundado, gobernado y defendido por mujeres. Las primeras habrían sido las hesperianas o gorgonas, guerreras libias originarias de Tritonia, una isla en la costa africana supuestamente destruida por la acción volcánica y cuyo único vestigio actual serían las Islas Canarias. En una línea similar, la arqueóloga Marija Gimbutas sostiene que el continente estaba poblado por tribus gobernadas por mujeres.
Isla de Lemos
Según el relato mitológico de Apolonio de Rodas, los argonautas llegan a la isla de Lemnos, al norte de Grecia y la hallaron habitada sólo por mujeres, cuya reina Hypsipyle les recibió con agrado. Pues bien, en el último siglo numerosas excavaciones arqueológicas realizadas en Poliochni, localidad de esta isla, han sacado a la luz un gran poblado con casas espaciosas y bien distribuidas, circundado por una muralla de cinco metros con ranuras para arqueros, un dato curioso teniendo en cuenta que las amazonas eran expertas arqueras.
Y UNA PRUEBA…
La única investigación arqueológica que demuestra la existencia de sociedades matriarcales en la época de la guerra de Troya, y en esa parte del mundo, es la de la arqueóloga californiana Jeaninne Davis Kimball. Entre 1994 y 1995, ella y su equipo hallaron 50 túmulos en la frontera kazaia, cerca de la ciudad de Pokrovla, al sur de Rusia, con esqueletos de mujeres enterradas con sus armas. Las fracturas de huesos producidas en combate descartan toda posibilidad de un uso ritual de estos instrumentos. Los sármatas, relacionados con las amazonas por Heródoto, enterraron a sus muertos en esta misma zona sobre el 400 antes de nuestra era. Incluso aunque las mujeres de Prokovna no fueran las de Troya, es seguro que tribus nómadas de mujeres guerreras ocuparon las estepas euroasiáticas a principios de la Edad de Hierro.
HERODOTO:
En la obra del historiador griego Herodoto (años 480 - 420 a. de Cristo) sólo habla en dos lugares de mujeres amazonas. Herodoto narra cómo se formó el pueblo guerrero ginecocrático de los saurómatas. Según este historiador, tras derrotar los griegos, en la batalla de Thermodon, a las amazonas que habían atacado el Atica, cogieron algunas cautivas. Durante el viaje de regreso, estas amazonas mataron a la tripulación de la nave, siendo llevadas por los vientos y las corrientes a la costa de los escitas. Después de algunas escaramuzas, finalmente acordaron la paz y se unieron con ellos, resultando de esta unión una sociedad matriarcal que fue conocida como los saurómatas.
Este mismo autor traduce el nombre que los escitas daban a estas amazonas "oyorpata" como "matadoras de hombres".En el segundo pasaje donde este autor menciona la existencia de posibles amazonas, el autor está hablando del Norte de Africa, es muy corto y dice: "Zaueces... las mujeres de éstos conducen los carros a la guerra". Al parecer, los zaueces formaban parte de los libios.
DIODORO SICULO:
Diodoro Sículo, otro historiador griego (años 80 - 20 a. de Cristo) también habla en los mismos términos de las amazonas escitas y la ciudad de Temiscira, en la desembocadura del Termodonte.
Este autor también se refiere a las amazonas líbicas, de las cuales dice que son muy anteriores en el tiempo a las escitas. Al parecer, originalmente habitaron una isla en el lago Tritón, al Oste, cerca del Atlas. Invadieron muchas tierras, entre ellas las de los atlantes, también Siria, parte de Egipto, la isla de Lesbos.... Menciona que reinando Mirina (Myrene) formó un ejército de 30.000 amazonas de a pié y 2.000 de a caballo. También lucharon con las gorgonas, otro pueblo de mujeres amazonas que habitaba en Libia, derrotándolas. Tanto las amazonas como las gorgonas fueron destruídas por Hércules.
OTROS AUTORES:
Democles de Piguela (siglo IV - V a. de Cristo) dice: "Las gentes de Piguela se jactan diciendo que las amazonas habitaron entre Efeso, Magnesia y Priene".
Herodoro de Heraclea (400 a. de Cristo) dice: "Teseo perdió a Antíope porque ésta o cayó atravesada por un venablo disparado por la amazona Moltis, cuando combatía junto a Teseo, o porque marchó con una embajada a pedir la paz".
Bión de Proconeso (siglo V - IV a. de Cristo) dice: "Teseo raptó a una amazona con engaño. Pues las amazonas, siendo por naturaleza muy amadoras de varones, no huyeron cuando Teseo se acercaba a tierra. Por el contrario, le fueron a ofrecer regalos. Invitó a embarcar a la que se los traía y, cuando ésta hubo embarcado, levó anclas".
Duris de Samos (300 a. de Cristo) dice: "En cuanto a que se le acercase una amazona a Alejandro durante su expedición a la India, lo cuentan muchos, pero Duris cree que es ficción".
Palefato de Abidene (siglo IV a. de Cristo) dice: "De la región de las amazonas, que entonces habitaban en Alope y hoy en Zelia".
Filipo de Teangela (siglo III a. de Cristo) dice: "Afirman que es ficción lo que cuentan de que vino una amazona a ver a Alejandro".
Dionisio de Mitilene (siglo III - II a. de Cristo). "Dice en su libro II que las amazonas habitaron en Libia. Excelsas por su valor acometieron a los pueblos vecinos. Marcharon contra Europa y fundaron muchas ciudades, sometiendo a la nación de los Atlantes que era la más poderosa de Libia".
Flavio Arriano de Nicomedia (año 135 a. de Cristo) dice: "Los asirios son de Mesopotamia, contra ellos pelearon las amazonas mandadas por Eurípile, también llaman asirios a los de Capadocia". Este mismo autor cita:"Amazonas, nación de mujeres junto al Termodonte, porque contaban las genealogías por las madres. Tuvieron muchos lugares en Asia, lo prueba el que muchas fuentes y hasta ciudades llevan nombres de amazonas, como Efeso, Anea, Mirina, Cúma de Eolia, y también Elea de Nicomedia y Tiba en el Ponto".
Metrodoro de Escepsio (100 a. de Cristo): "Metrodoro e Hipsícrates, nada desconocedores de aquellos lugares, dicen que las amazonas son vecinas de los gárgaros y habitan en la vertiente norte del Cáucaso en la región llamada Ceraunia".
Prométidas de Heraclea (30 a. de Cristo) dice: "En Paflagonia existe el sepulcro de Estenelo, compañero de armas de Heracles en la expedición contra las amazonas. Habiendo sido herido, regresaba por el camino; murió en Paflagonia".
Teófanes de Mitilene (80 a. de Cristo) relata "Dicen que las amazonas habitan en los montes que dominan Albania. Teófanes, que prestó servicio militar bajo las órdenes de Pompeyo y llegó hasta el país de los albanos, dice que entre las amazonas y los albanos habitan los gelos y los leges, pueblos escíticos y que el río Mermadalis corre entre éstos y las amazonas.
El poeta latino Virgilio (años 70 - 19 a. de Cristo) en su obra "La Eneida", menciona a Camila, hija del rey de los volscos, rodeada de sus fieles servidoras: Larina, Tula y Tarpeya, luchando contra el invasor Eneas, siendo muerta en la batalla a traición por una jabalina lanzada por el guerrero Arruns.
Heráclides Póntico El Joven (siglo I d. de Cristo) dice: "Efeso, dicen unos que se llama así del nombre de cierta amazona. Otros, por la palabra gierga 'efeînai, que quiere decir conceder, porque Heracles concedió a las amazonas esta región".
Trasilo de Mende o de Alejandría (siglo I d. de Cristo) dice: "Desde el certamen poético fundado por Heracles en honor de Pélope hasta la expedición de las amazonas contra Atenas nueve años...; desde aquí a la guerra de Troya, treinta y cinco años".
El historiador griego Plutarco (años 46 - 120 d. de Cristo) narra la historia y aventuras del rey de Athenas Teseo. Relata la expedición de Teseo al país de las amazonas y como se enamora de la amazona Antiope y se la lleva cautiva, aprovechando que ella sube a su nave, teniendo con ella un hijo al que llamaría Hipólito. También narra el posterior ataque que las amazonas realizan contra Atenas, siendo derrotadas por los griegos, encabezados por Teseo.
También el geógrafo griego Pausanias (hacia el 150 d. de Cristo) relata el ataque de las amazonas contra Atenas.
El filósofo griego Platón (años 429 - 347 a. de Cristo) también menciona a las amazonas en su obra "Hemexenus".
El historiador latino Quinto Curcio Rufo (siglo I ó II d. de Cristo), autor de la "Historia de Alejandro" narra un episodio en el que la reina de las amazonas, Thalestris, se dirige hacia donde se encuentra acampado Alejandro Magno, impresionada por su renombre y con el fin de tener un hijo con él.
Temiságoras de Efeso (época incierta) dice: "Las mujeres de Alope, que hoy llamamos Licia, cerca de Efeso, de común acuerdo abandonaron las obras femeniles y ceñidas con correajes y armas emprendieron los trabajos masculinos. Por esto y porque recogían las mieses con los cinturones las llamaron amazonas, de "'emón", que quiere decir mieses, y "zoné", que quiere decir cinturón".
En la mitología griega, en el octavo de sus doce trabajos se sitúa a Hércules luchando con Hipólita, reina de las amazonas, a la cual mata para robarle su cinturón (según algunas versiones le ayuda Teseo). Igualmente Hércules obtuvo de Hipólita el "labris" (doble hacha). También en sus trabajos tuvo que luchar Hércules con la amazona Asteria.
Según relata un mito de su origen, las amazonas vivían originalmente a orillas del río Tanis (hoy en día el Don). Afrodita, que desaprobaba el disgusto que les producía el casarse y su gusto por hacer la guerra, las envió, junto a su reina Lysippe, al Ponto Euxino, junto a la desembocadura del río Thermodonte, donde ellas fundaron la ciudad de Themiscira, que se convirtió en su capital, siendo otras de sus ciudades Lycastia y Chadesia. A partir de aquí se extenderían por otros territorios y realizarían numerosas conquistas. Otras de sus reinas fueron Lampedo y Marpesia.
La diosa de estas mujeres guerreras era Artemisa, la cual era, ¡cómo no! una diosa guerrera.
Diotima fue otra reina de las amazonas. Otros nombres de amazonas son Melanipa, Elaya, Anea, Elea, Sanape, Tiba, Cuma (estos cinco últimos correspondientes a ciudades supuestamente nombradas en honor de esa amazona). Se les atribuye la fundación de varias ciudades, entre ellas Efeso, donde existió realmente en la época griega un santuario dedicado a la diosa Artemisa, en cuyo culto tomaban parte mujeres armadas.
En un vaso de cerámica griega encontrado, aparece un dibujo que representa a una amazona luchando con Hércules, junto a una inscripción con el nombre de la amazona: Andrómaca, que significa "vencedora de hombres". Curiosamente, la única referencia con ese nombre que ha llegado hasta nosotros es la de la esposa de Héctor (el héroe de la Ilíada), cuyo carácter en la obra dista mucho del de una amazona.
Es interesante mencionar que los atenienses de la época clásica y hasta mucho más tarde, hasta la época romana inclusive, el ataque a Atenas de las amazonas venidas del Asia Menor era considerado como un hecho histórico, algo que había ocurrido realmente (no un mito o una leyenda). Por otro lado, la existencia misma de las amazonas no era puesta en duda por nadie.
Otro mito griego emparentado con el de las amazonas, nos habla de las Danaidas (o danaides). Eran 50 hermanas, hijas de Dánao, rey de Argos, que vivían en una isla donde no había hombres, pues ellas habían matado a sus maridos, no deseados, la noche de bodas.
Las amazonas solían representarse en el arte clásico batallando con guerreros griegos en amazonomaquias.
En la historiografía griega y romana hay diversos relatos de asaltos de amazonas en Asia Menor. Las amazonas fueron asociadas con varios pueblos históricos durante la antigüedad tardía.A principios de la Edad Moderna el término pasó a aludir a las mujeres guerreras en general.
¿MUJERES GUERRERAS SIN UN PECHO?
Entre los griegos clásicos, la palabra recibía una etimología popular según la cual procedía del a- privativo + mazos, ‘sin pecho’, relacionado con la tradición etimológica que decía que las amazonas se cortaban o quemaban el pecho derecho, para poder ser capaces de usar el arco con más libertad y arrojar lanzas sin la limitación y obstrucción física. No hay indicios de esta práctica en obras de arte, en las que las amazonas siempre son representadas con ambos pechos, aunque con el derecho frecuentemente cubierto.
Heródoto contaba que los sármatas era descendientes de las amazonas y los escitas, y que sus mujeres observaban sus antiguas costumbres maternales, «cazando frecuentemente a caballo con sus esposas, acudiendo al campo de batalla y llevando la misma ropa que los hombres». Más aún, decía, «ninguna mujer se casaba hasta haber matado a un hombre en batalla».
En la historia relatada por Heródoto, un grupo de amazonas cruzó el lago Meótida (mar de Azov) hasta Escitia cerca de la región de los acantilados (actual sureste de Crimea). Tras aprender la lengua escita, accedieron a casarse con los hombres escitas, con la condición de que no les exigirían seguir la costumbres de sus mujeres. Según Heródoto, esta banda se trasladó hacia el noreste, asentándose más allá del Tanais (río Don), y se convirtieron en los ancestros de los sármatas, que lucharon luego con los escitas contra Darío III el Grande en el siglo V a. C.
Hipócrates las describe así:
«No tienen pechos derechos. .. pues cuando aún son bebés sus madres ponen al rojo un instrumento de bronce fabricado para este único fin y lo aplican al pecho derecho para cauterizarlo, de forma que su crecimiento se detiene, y toda su fuerza y volumen se desvía al hombro y el brazo derechos.» (Véase quema de pecho, una costumbre actual en la que el crecimiento del pecho se detiene deliberadamente).
EL PLANCHADO DE LOS SENOS
–El planchado de los senos es una práctica tradicional extendida aún en particular, en el Camerún (dónde cerca de un 25% de las mujeres la habrían sufrido ) destinado a frenar el desarrollo del pecho de las jóvenes muchachas por un “masaje” realizado con objetos calentados (piedra de aplastar, pisón, espátula, etc) o no (petróleo, hierbas, aplastasenos, etc…).
Esta práctica, menos conocida que la excisión , no constituye un traumatismo psicológico y físico menor para algunas de las que fueron víctimas; favorecería, entre otras cosas, el desarrollo del cáncer del seno [2]. La función pretendida del planchado de los senos no obedece’ a nada de religioso, tiene por objeto retrasar el paso a la adolescencia de las jóvenes muchachas para que los muchachos no estén atraídos por ellas, que ellas no tengan una sexualidad precoz y qu’e sean serias en sus estudios. Referencias 1. ↑ El Camerún: una campaña contra el “planchado” de los senos [archivo] por Habibou Bangré parecido el 6 de junio de 2006 2. ↑ Cruzada contra ” el planchado de los seins” en el Camerún [archivo], artículo escrito por Jean-David Mihamlé para BBC África, parecida el 28 de junio de 2006
LAS AMAZONAS EN LA HISTORIOGRAFÍA-
Las amazonas desempeñaron un papel en la historiografía romana. César recordó al Senado la conquista de grandes partes de Asia por parte de Semíramis y las amazonas. Asaltos amazonas con éxito contra Licia y Cilicia contrarrestaron la eficaz resistencia de la caballería lidia contra los invasores.[11] Pompeyo Trogo prestó una atención especialmente detallada a las amazonas. La historia de éstas como procedentes de una colonia capadocia de dos princesa escitas, Ylinos y Scolopetos, se debe a él.
Diodoro relata la historia de Hércules derrotando a las amazonas en Temiscira. Filóstrato las ubica en los montes Tauro, Amiano al este del Tanais, como vecinas de los alanos, y Procopio en el Cáucaso.
Aunque Estrabón se muestra escéptico sobre su historicidad, en general las amazonas siguieron considerándose históricas durante la antigüedad tardía. Varios Padres de la Iglesia hablan de ellas como personas reales. Solino abraza la versión de Plinio. Bajo Aureliano, las mujeres godas capturadas eran identificadas como amazonas. La versión de Justino fue influyente, y fue usado como fuente por Orosio, que fue leído durante la Edad Media europea. Los autores medievales continuaron así la tradición de ubicar a las amazonas en el norte, situándolas Adán de Bremen en el mar Báltico y Pablo el Diácono en el corazón de Germania.
TRES HIPÓTESIS
Simbolismo mitológico
A principios de siglo, y antes de ser halladas las primeras tumbas de doncellas guerreras en Siberia, algunos investigadores sostenían que las leyendas sobre amazonas obedecían a una ilustración mítica de las amenazas que acechaban a los griegos en las costas de Asia Menor. Tesis que explicaría la creencia de que eran derrotadas y humilladas por héroes griegos a quienes se encargaba siempre dominar a monstruos. Por otra parte, es posible que el origen de esta leyenda estribara en historias de viajeros que habían hallado en sus incursiones por esas tierras sociedades gobernadas únicamente por mujeres.
Imperio matriarcal
Según escritoras como Riane Eisler y Jessica Salmonson, las amazonas procedían de un imperio matriarcal fundado, gobernado y defendido por mujeres. Las primeras habrían sido las hesperianas o gorgonas, guerreras libias originarias de Tritonia, una isla en la costa africana supuestamente destruida por la acción volcánica y cuyo único vestigio actual serían las Islas Canarias. En una línea similar, la arqueóloga Marija Gimbutas sostiene que el continente estaba poblado por tribus gobernadas por mujeres.
Isla de Lemos
Según el relato mitológico de Apolonio de Rodas, los argonautas llegan a la isla de Lemnos, al norte de Grecia y la hallaron habitada sólo por mujeres, cuya reina Hypsipyle les recibió con agrado. Pues bien, en el último siglo numerosas excavaciones arqueológicas realizadas en Poliochni, localidad de esta isla, han sacado a la luz un gran poblado con casas espaciosas y bien distribuidas, circundado por una muralla de cinco metros con ranuras para arqueros, un dato curioso teniendo en cuenta que las amazonas eran expertas arqueras.
Y UNA PRUEBA…
La única investigación arqueológica que demuestra la existencia de sociedades matriarcales en la época de la guerra de Troya, y en esa parte del mundo, es la de la arqueóloga californiana Jeaninne Davis Kimball. Entre 1994 y 1995, ella y su equipo hallaron 50 túmulos en la frontera kazaia, cerca de la ciudad de Pokrovla, al sur de Rusia, con esqueletos de mujeres enterradas con sus armas. Las fracturas de huesos producidas en combate descartan toda posibilidad de un uso ritual de estos instrumentos. Los sármatas, relacionados con las amazonas por Heródoto, enterraron a sus muertos en esta misma zona sobre el 400 antes de nuestra era. Incluso aunque las mujeres de Prokovna no fueran las de Troya, es seguro que tribus nómadas de mujeres guerreras ocuparon las estepas euroasiáticas a principios de la Edad de Hierro.
HERODOTO:
En la obra del historiador griego Herodoto (años 480 - 420 a. de Cristo) sólo habla en dos lugares de mujeres amazonas. Herodoto narra cómo se formó el pueblo guerrero ginecocrático de los saurómatas. Según este historiador, tras derrotar los griegos, en la batalla de Thermodon, a las amazonas que habían atacado el Atica, cogieron algunas cautivas. Durante el viaje de regreso, estas amazonas mataron a la tripulación de la nave, siendo llevadas por los vientos y las corrientes a la costa de los escitas. Después de algunas escaramuzas, finalmente acordaron la paz y se unieron con ellos, resultando de esta unión una sociedad matriarcal que fue conocida como los saurómatas.
Este mismo autor traduce el nombre que los escitas daban a estas amazonas "oyorpata" como "matadoras de hombres".En el segundo pasaje donde este autor menciona la existencia de posibles amazonas, el autor está hablando del Norte de Africa, es muy corto y dice: "Zaueces... las mujeres de éstos conducen los carros a la guerra". Al parecer, los zaueces formaban parte de los libios.
DIODORO SICULO:
Diodoro Sículo, otro historiador griego (años 80 - 20 a. de Cristo) también habla en los mismos términos de las amazonas escitas y la ciudad de Temiscira, en la desembocadura del Termodonte.
Este autor también se refiere a las amazonas líbicas, de las cuales dice que son muy anteriores en el tiempo a las escitas. Al parecer, originalmente habitaron una isla en el lago Tritón, al Oste, cerca del Atlas. Invadieron muchas tierras, entre ellas las de los atlantes, también Siria, parte de Egipto, la isla de Lesbos.... Menciona que reinando Mirina (Myrene) formó un ejército de 30.000 amazonas de a pié y 2.000 de a caballo. También lucharon con las gorgonas, otro pueblo de mujeres amazonas que habitaba en Libia, derrotándolas. Tanto las amazonas como las gorgonas fueron destruídas por Hércules.
OTROS AUTORES:
Democles de Piguela (siglo IV - V a. de Cristo) dice: "Las gentes de Piguela se jactan diciendo que las amazonas habitaron entre Efeso, Magnesia y Priene".
Herodoro de Heraclea (400 a. de Cristo) dice: "Teseo perdió a Antíope porque ésta o cayó atravesada por un venablo disparado por la amazona Moltis, cuando combatía junto a Teseo, o porque marchó con una embajada a pedir la paz".
Bión de Proconeso (siglo V - IV a. de Cristo) dice: "Teseo raptó a una amazona con engaño. Pues las amazonas, siendo por naturaleza muy amadoras de varones, no huyeron cuando Teseo se acercaba a tierra. Por el contrario, le fueron a ofrecer regalos. Invitó a embarcar a la que se los traía y, cuando ésta hubo embarcado, levó anclas".
Duris de Samos (300 a. de Cristo) dice: "En cuanto a que se le acercase una amazona a Alejandro durante su expedición a la India, lo cuentan muchos, pero Duris cree que es ficción".
Palefato de Abidene (siglo IV a. de Cristo) dice: "De la región de las amazonas, que entonces habitaban en Alope y hoy en Zelia".
Filipo de Teangela (siglo III a. de Cristo) dice: "Afirman que es ficción lo que cuentan de que vino una amazona a ver a Alejandro".
Dionisio de Mitilene (siglo III - II a. de Cristo). "Dice en su libro II que las amazonas habitaron en Libia. Excelsas por su valor acometieron a los pueblos vecinos. Marcharon contra Europa y fundaron muchas ciudades, sometiendo a la nación de los Atlantes que era la más poderosa de Libia".
Flavio Arriano de Nicomedia (año 135 a. de Cristo) dice: "Los asirios son de Mesopotamia, contra ellos pelearon las amazonas mandadas por Eurípile, también llaman asirios a los de Capadocia". Este mismo autor cita:"Amazonas, nación de mujeres junto al Termodonte, porque contaban las genealogías por las madres. Tuvieron muchos lugares en Asia, lo prueba el que muchas fuentes y hasta ciudades llevan nombres de amazonas, como Efeso, Anea, Mirina, Cúma de Eolia, y también Elea de Nicomedia y Tiba en el Ponto".
Metrodoro de Escepsio (100 a. de Cristo): "Metrodoro e Hipsícrates, nada desconocedores de aquellos lugares, dicen que las amazonas son vecinas de los gárgaros y habitan en la vertiente norte del Cáucaso en la región llamada Ceraunia".
Prométidas de Heraclea (30 a. de Cristo) dice: "En Paflagonia existe el sepulcro de Estenelo, compañero de armas de Heracles en la expedición contra las amazonas. Habiendo sido herido, regresaba por el camino; murió en Paflagonia".
Teófanes de Mitilene (80 a. de Cristo) relata "Dicen que las amazonas habitan en los montes que dominan Albania. Teófanes, que prestó servicio militar bajo las órdenes de Pompeyo y llegó hasta el país de los albanos, dice que entre las amazonas y los albanos habitan los gelos y los leges, pueblos escíticos y que el río Mermadalis corre entre éstos y las amazonas.
El poeta latino Virgilio (años 70 - 19 a. de Cristo) en su obra "La Eneida", menciona a Camila, hija del rey de los volscos, rodeada de sus fieles servidoras: Larina, Tula y Tarpeya, luchando contra el invasor Eneas, siendo muerta en la batalla a traición por una jabalina lanzada por el guerrero Arruns.
Heráclides Póntico El Joven (siglo I d. de Cristo) dice: "Efeso, dicen unos que se llama así del nombre de cierta amazona. Otros, por la palabra gierga 'efeînai, que quiere decir conceder, porque Heracles concedió a las amazonas esta región".
Trasilo de Mende o de Alejandría (siglo I d. de Cristo) dice: "Desde el certamen poético fundado por Heracles en honor de Pélope hasta la expedición de las amazonas contra Atenas nueve años...; desde aquí a la guerra de Troya, treinta y cinco años".
El historiador griego Plutarco (años 46 - 120 d. de Cristo) narra la historia y aventuras del rey de Athenas Teseo. Relata la expedición de Teseo al país de las amazonas y como se enamora de la amazona Antiope y se la lleva cautiva, aprovechando que ella sube a su nave, teniendo con ella un hijo al que llamaría Hipólito. También narra el posterior ataque que las amazonas realizan contra Atenas, siendo derrotadas por los griegos, encabezados por Teseo.
También el geógrafo griego Pausanias (hacia el 150 d. de Cristo) relata el ataque de las amazonas contra Atenas.
El filósofo griego Platón (años 429 - 347 a. de Cristo) también menciona a las amazonas en su obra "Hemexenus".
El historiador latino Quinto Curcio Rufo (siglo I ó II d. de Cristo), autor de la "Historia de Alejandro" narra un episodio en el que la reina de las amazonas, Thalestris, se dirige hacia donde se encuentra acampado Alejandro Magno, impresionada por su renombre y con el fin de tener un hijo con él.
Temiságoras de Efeso (época incierta) dice: "Las mujeres de Alope, que hoy llamamos Licia, cerca de Efeso, de común acuerdo abandonaron las obras femeniles y ceñidas con correajes y armas emprendieron los trabajos masculinos. Por esto y porque recogían las mieses con los cinturones las llamaron amazonas, de "'emón", que quiere decir mieses, y "zoné", que quiere decir cinturón".
En la mitología griega, en el octavo de sus doce trabajos se sitúa a Hércules luchando con Hipólita, reina de las amazonas, a la cual mata para robarle su cinturón (según algunas versiones le ayuda Teseo). Igualmente Hércules obtuvo de Hipólita el "labris" (doble hacha). También en sus trabajos tuvo que luchar Hércules con la amazona Asteria.
Según relata un mito de su origen, las amazonas vivían originalmente a orillas del río Tanis (hoy en día el Don). Afrodita, que desaprobaba el disgusto que les producía el casarse y su gusto por hacer la guerra, las envió, junto a su reina Lysippe, al Ponto Euxino, junto a la desembocadura del río Thermodonte, donde ellas fundaron la ciudad de Themiscira, que se convirtió en su capital, siendo otras de sus ciudades Lycastia y Chadesia. A partir de aquí se extenderían por otros territorios y realizarían numerosas conquistas. Otras de sus reinas fueron Lampedo y Marpesia.
La diosa de estas mujeres guerreras era Artemisa, la cual era, ¡cómo no! una diosa guerrera.
Diotima fue otra reina de las amazonas. Otros nombres de amazonas son Melanipa, Elaya, Anea, Elea, Sanape, Tiba, Cuma (estos cinco últimos correspondientes a ciudades supuestamente nombradas en honor de esa amazona). Se les atribuye la fundación de varias ciudades, entre ellas Efeso, donde existió realmente en la época griega un santuario dedicado a la diosa Artemisa, en cuyo culto tomaban parte mujeres armadas.
En un vaso de cerámica griega encontrado, aparece un dibujo que representa a una amazona luchando con Hércules, junto a una inscripción con el nombre de la amazona: Andrómaca, que significa "vencedora de hombres". Curiosamente, la única referencia con ese nombre que ha llegado hasta nosotros es la de la esposa de Héctor (el héroe de la Ilíada), cuyo carácter en la obra dista mucho del de una amazona.
Es interesante mencionar que los atenienses de la época clásica y hasta mucho más tarde, hasta la época romana inclusive, el ataque a Atenas de las amazonas venidas del Asia Menor era considerado como un hecho histórico, algo que había ocurrido realmente (no un mito o una leyenda). Por otro lado, la existencia misma de las amazonas no era puesta en duda por nadie.
Otro mito griego emparentado con el de las amazonas, nos habla de las Danaidas (o danaides). Eran 50 hermanas, hijas de Dánao, rey de Argos, que vivían en una isla donde no había hombres, pues ellas habían matado a sus maridos, no deseados, la noche de bodas.
jueves, 6 de enero de 2011
Detrás de la Clínica Mayo...
Julia Dempsey (Hermana María José) (1856-1939)
El nódulo de la hermana José o María José (Sister Joseph's.) es una masa profunda del subcutis en el área umbilical que se asocia con metástasis de cáncer intraabdominal, generalmente de origen ovárico, gástrico, pancreático o colorrectal. Es el único caso de un epónimo que lleva el nombre de una enfermera. Su uso es raro en el continente europeo siendo más frecuente en norteamérica.Cuando hablamos de la hermana María José nos estamos refiriendo a Julia Dempsey, que nació en 1856 en Salamanca, estado de Nueva York, según unos, y en las afueras de Rochester, estado de Minnesota, según otros. Era hija de Patrick y de Mary (Sullivan) Dempsey, inmigrantes procedentes de Irlanda. Tres de sus hijas fueron monjas de la orden de Saint Francis. Julia ingresó en la congregación en 1878 y fue ordenada como hermana María José a la edad de 22 años. Sus aptitudes para la organización y gestión destacaron muy pronto, lo que hizo que ascendiera tempranamente en la jerarquía de la orden. Llegó a ser directora de la Congregation's missionary School de Ashland, Kentucky, en 1880 a la edad de 24 años. En 1889 fue trasladada al recien inaugurado Hospital Saint Mary en Rochester, a petición de la madre Alfred Moes, fundadora de la orden.
En 1883 un tornado arrasó la ciudad de Rochester. Tras la catástrofe las hermanas de Saint Francis exhortaron al cirujano y médico más competente de la zona, William Worral Mayo (1815-1911), a que fundara un hospital. Ellas aportaron la suma de dinero necesaria, que fue, en esa época, de 2000 dólares. Se inauguró el 1 de octubre de 1989 con cinco enfermeras y trece pacientes. Sus primeros directores fueron los hijos de W. W. Mayo, Charles Horace y William James. Durante el primer año se realizaron 300 intervenciones quirúrgicas que llegaron a las 600 en 1906.
La hermana María José se incorporó el 10 de Noviembre de 1889 sin saber nada de enfermería. Adquirió sus primeros conocimientos y habilidades de la mano de Edith Graham, quien se había graduado en la Escuela de enfermeras del Hospital de Mujeres de Chicago y que, más tarde, sería la esposa de Charles Mayo. Fue la primera profesional con título del estado de Minessota. En seis semanas la hermana María José fue nombrada erfermera jefe y en un año llegó a ser la primera ayudante quirúrgica de William Mayo. Debido a su gran capacidad para la gestión, tres años más tarde alcanzó el grado de superintendente del Hospital. Fue una de las responsables de las sucesivas ampliaciones del hospital; ocho entre 1894 y 1931.
Los hermanos Mayo preferían trabajar con poco personal altamente cualificado y entrenado. Incorporaron pronto las novedades que surgían en la época referentes a la anestesia, a la antisepsia y asepsia y a los métodos para evitar las hemorragias. Esto les permitió perfeccionar las intervenciones en el abdomen que hasta entonces sólo habían realizado en casos de urgencia. Pronto acudieron pacientes de todas partes así como médicos que deseaban aprender estas nuevas técnicas. Las manos de la hermana María José eran tan pequeñas que podían deslizarse por cualquier rincón del cuerpo allí donde las del señor Mayo no alcanzaban. También era normal que se encargara de hacer la primera incisión así como de cerrar la herida quirúrgica al final de la operación.
La hermana María José fue la primera persona en llamar la atención de la presencia de un nódulo paraumbilical que, a menudo, era la única señal de la existencia de un cáncer intraabdominal de caracter maligno. Este hallazgo fue recogido por William Mayo en un artículo que publicó en 1828, pero se refería a este módulo como "pants button umbilicus". Fue Hamilton Bailey en su onceava edición de su manual titulado Physical Signs in Clinical Surgery, publicado en 1949, quien utilizó por vez primera el epónimo. A veces, esta es la única evidencia de que existe una neoplasia maligna e indica un mal pronóstico. La facilidad para acceder a él evita las molestias que pueden causar otros métodos diagnósticos de tipo histopatológico.
Como Florence Nightingale, la hermana María José fue consciente de que las enfermeras debían recibir una formación reglada. En noviembre de 1906 se abrió formalmente la Escuela de enfermeras del Hospital Saint Mary , que en 1915 recibió la acreditación del Comité Médico del estado de Minessota. El curriculum de dos años se alargó en uno más, estructura docente que se mantuvo hasta 1970. La hermana María José también estimuló la formación universitaria entre los miembros de su orden que tuvieran que trabajar en hospitales. Así, algunas se formaron en dietética, otras en administración hospitalaria, y otras en enfermería.
La hermana María José rechazó en vida muchos honores y homenajes. Murió de bronconeumonía a la edad de 82 años, el 29 de marzo de 1839. Está enterrada en el cementerio de Saint Joseph, en Rochester.
Recientemente el edificio original del Hospital Saint Mary (Clínica Mayo) ha sido llamado Joseph Hospital en su honor. Se da la casualidad de que pocas semanas después murieron también William y Charles Mayo.
José L. Fresquet. Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia (Universidad de Valencia - CSIC). Octubre, 1999.
(Información tomada de http://www.historiadelamedicina.org)
Bibliografía
—Hillm M.; O'Leary, P. (1996). Vignettes in Medical History. Sister Mary Joseph and her Node, American Surgeon, 62 (4), 328-329.—Jamieson, E.; Sewall, M.; Suhrie, E. (1968). Historia de la enfermería, México, Interamericana.
—Stokes, M. A. (1993). Sister Mary Joseph's Nodule. Irish Medical Journal, 86 (3), 86.
Nódulo de la hermana Mª José. (Tomado de http://doctor98.blogspot.com/2008/10/nodulo-de-la-hermana-maria-jos.html)
lunes, 3 de enero de 2011
Juramento Hipocrático
Versión original del Juramento:
Juro por Apolo el Médico y Esculapio y por Higía y Panacea y por todos los dioses y diosas, poniéndolos de jueces, que éste mi juramento será cumplido hasta donde tenga poder y discernimiento.
A aquel quien me enseñó este arte, le estimaré lo mismo que a mis padres; él participará de mi mantenimiento y si lo desea participará de mis bienes. Consideraré su descendencia como mis hermanos, enseñándoles este arte sin cobrarles nada, si ellos desean aprenderlo.Instruiré por precepto, por discurso y en todas las otras formas, a mis hijos, a los hijos del que me enseñó a mí y a los discípulos unidos por juramento y estipulación, de acuerdo con la ley médica, y no a otras personas.
Llevaré adelante ese régimen, el cual de acuerdo con mi poder y discernimiento será en beneficio de los enfermos y les apartará del perjuicio y el terror.
A nadie daré una droga mortal aun cuando me sea solicitada, ni daré consejo con este fin. De la misma manera, no daré a ninguna mujer pesarios abortivos.
Pasaré mi vida y ejerceré mi arte en la inocencia y en la pureza.
No cortaré a nadie ni siquiera a los calculosos, dejando el camino a los que trabajan en esa práctica.
A cualesquier casa que entre, iré por el beneficio de los enfermos, absteniéndome de todo error voluntario y corrupción, y de lascivia con las mujeres u hombres libres o esclavos.
Guardaré silencio sobre todo aquello que en mi profesión, o fuera de ella, oiga o vea en la vida de los hombres que no deban ser públicos, manteniendo estas cosas de manera que no se pueda hablar de ellas.
Ahora, si cumplo este juramento y no lo quebranto, que los frutos de la vida y el arte sean míos, que sea siempre honrado por todos los hombres y que lo contrario me ocurra si lo quebranto y soy perjuro.
Una versión actualizada del mismo:
En el momento de ser admitido como miembro de la profesión médica, ante mis maestros y en esta Facultad de Medicina que me enseñó todo cuanto sé, juro que:
- Consagraré mi vida al servicio de la humanidad.
- Guardaré a mis maestros el debido respeto y gratitud.
- Practicaré mi profesión con conciencia y dignidad.
- La salud de mis pacientes será el objetivo prioritario de mi
trabajo.
- Respetaré los secretos que me fueren confiados en todo aquello que
con ocasión o a consecuencia de mi profesión pudiera haber conocido y que no deba
ser revelado.
- Consideraré a mis colegas como a mis propios hermanos y no
formularé a la ligera juicios contra ellos que pudieran lesionar su honorabilidad y
prestigio.
- No permitiré que prejuicios de religión, nacionalidad, raza,
partido político o nivel social se interpongan entre mi deber y mi conciencia.
- No prestaré colaboración alguna a los poderes políticos que
pretendan degradar la relación médico-enfermo restringiendo la libertad de elección,
prescripción y objeción de conciencia.
- Guardaré el máximo respeto a la vida y dignidad humanas. No
practicaré, colaboraré, ni participaré en acto o maniobra alguna que atente a los dictados
de mi conciencia.
- Respetaré siempre la voluntad de mis pacientes y no realizaré
ninguna práctica médica o experimental sin su consentimiento.
- No realizaré experimentos que entrañen sufrimiento, riesgo o que
sean innecesarios o atenten contra la dignidad humana.
- Mantendré la noble tradición médica en lo que a publicidad,
honorarios y dicotomía se refiere.
- Procuraré mantener mis conocimientos médicos en los niveles que me
permitan ejercer la profesión con dignidad y seguridad.
- Si llegado el día en que mis conocimientos o facultades físicas o
sensoriales no fueran las idóneas para el ejercicio profesional no abandonase éste
voluntariamente, pido a mis compañeros de hoy y de mañana que me obliguen a hacerlo.
- Hago estas promesas solemne y libremente, bajo Palabra de Honor,
en memoria de todos los que creen o hayan creído en el honor de los médicos y en la ética de
sus actuaciones.
sábado, 1 de enero de 2011
La Sabiduría de Arquímedes...
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